Precaución
Estos son los termos que se venden en Chile y son retirados del mercado: causan lesiones oculares
Aunque la emergencia se originó por reportes de accidentes graves en el extranjero, la verificación de los estándares de fabricación actuales se vuelve clave para prevenir riesgos asociados a la presión interna de estos productos de uso cotidiano.El 4 de mayo de 2026 se difundió en diversos portales informativos la alerta sobre el retiro de millones de termos defectuosos en el mercado internacional debido a fallas en sus mecanismos de alivio de presión. La medida responde a una serie de reportes que vinculan el uso de ciertos modelos fabricados entre 2008 y 2024 con lesiones severas y accidentes oculares permanentes. Ante la gravedad de la situación, los entes reguladores de seguridad han solicitado el retiro voluntario de las unidades que carecen de una válvula de escape en el centro de la tapa. Esta deficiencia estructural permite que el aire caliente genere una fuerza expansiva capaz de proyectar el tapón con violencia al momento de intentar abrir el envase.
¿Cuáles son los recipientes térmicos cuestionados y qué riesgos presentan para la salud?
La preocupación de los consumidores se ha centrado en los modelos que carecen de sistemas de ventilación adecuados para los termos que fueron distribuidos globalmente antes de las últimas actualizaciones de seguridad. Los representantes oficiales aclararon que, si bien existen versiones similares en las góndolas locales, las unidades ingresadas recientemente incorporan tecnología de alivio de aire para mitigar cualquier peligro de explosión. Es fundamental que los usuarios verifiquen si sus envases poseen este diseño específico, el cual permite la salida gradual del vapor antes de que la rosca se libere por completo. De esta manera, se busca evitar que el calor acumulado en el interior se convierta en un factor de riesgo crítico para la integridad física de las familias.
Para garantizar una manipulación segura y evitar incidentes por impactos accidentales con los termos se sugieren las siguientes recomendaciones de prevención básica
- Comprobar que la tapa cuente con un diseño que permita la disipación del vapor mediante una válvula o boquilla central
- Revisar que las gomas de sellado cubran perfectamente el perímetro para evitar fugas de líquidos a altas temperaturas
- Llenar el recipiente únicamente hasta las tres cuartas partes de su volumen total para dejar espacio a la expansión de los gases
- Verificar la presencia del sello que garantiza que el material de fabricación está libre de bisfenol o componentes químicos tóxicos
- Consultar el manual del fabricante para conocer los límites de resistencia térmica y las instrucciones de limpieza profunda
La vigilancia sobre la calidad de estos artículos de consumo masivo es una prioridad para los proveedores de termos que operan bajo normativas de seguridad vigentes en Chile. Los expertos advierten que los incidentes reportados en Estados Unidos, que incluyen tres casos de pérdida ocular, no deben ser subestimados por los compradores locales. Aunque la empresa distribuidora asegura que los lotes actuales son seguros, la antigüedad de muchos productos presentes en los hogares obliga a realizar una inspección visual exhaustiva de cada pieza. La transparencia informativa es la herramienta principal para que los ciudadanos puedan discernir entre un producto de alta calidad y uno que presenta riesgos de manufactura obsoletos.
Es vital que las personas prefieran siempre el mercado establecido al momento de renovar sus termos para asegurar que cada unidad haya pasado por controles de calidad estrictos. El mercado informal suele comercializar versiones antiguas que no cumplen con los estándares de seguridad necesarios para resistir la presión de líquidos hirviendo durante tiempos prolongados. La prevención y el seguimiento de las alertas internacionales permiten actuar con cautela y proteger el bienestar de los usuarios frente a posibles fallas en objetos que parecen inofensivos. Mantenerse actualizado sobre estos retiros masivos es esencial para garantizar que el ritual cotidiano de consumir bebidas calientes no se convierta en una emergencia médica evitable.