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Subsidio Unificado al Empleo: cómo obtenerlo en Chile con solo 4 requisitos
El Congreso Nacional ha despachado la ley que unifica los principales incentivos laborales en Chile, creando un aporte único destinado a mejorar la formalidad.La reciente aprobación del Subsidio Unificado al Empleo (SUE) marca un hito en la política pública chilena, ya que este nuevo empleo formal será el eje central de la reactivación para sectores con mayor rezago laboral. La normativa surge con el objetivo de simplificar la oferta estatal, reemplazando beneficios previos como el Bono al Trabajo de la Mujer y el Subsidio al Empleo Joven para integrarlos en una estructura más eficiente.
¿Subsidio Unificado al Empleo?
Para acceder a este beneficio, el sistema establece que el postulante debe mantener un empleo regido por el Código del Trabajo de Chile o ser un prestador de servicios independiente con sus cotizaciones previsionales al día. El diseño del subsidio contempla un esquema de bonificación que puede alcanzar hasta el 20% de la remuneración bruta mensual, dependiendo del tramo de renta en el que se encuentre el trabajador. Los montos se calculan en base al Ingreso Mínimo Mensual (IMM), asegurando que incluso en los tramos de mayores ingresos permitidos, el aporte estatal actúe como un complemento real a la liquidez del grupo familiar.
Los ciudadanos que deseen postular a este nuevo empleo subsidiado deben cumplir rigurosamente con los siguientes cuatro requisitos fundamentales dictados por la ley:
- Situación laboral: ser trabajador dependiente o independiente con rentas declaradas y tener el pago de cotizaciones de salud y pensión vigentes.
- Límite de ingresos: acreditar una renta bruta mensual que sea menor o igual al equivalente a 2,25 Ingresos Mínimos Mensuales.
- Antecedentes de desocupación: demostrar que, en los últimos 18 meses, se registran al menos 6 meses de desempleo continuos u 8 meses discontinuos ante la AFC.
- Vulnerabilidad socioeconómica: pertenecer al tramo de entre el 40% y el 60% del Registro Social de Hogares, exceptuando a las personas con discapacidad certificada.
La implementación de este mecanismo también involucra activamente a las empresas, quienes deben tributar en primera categoría para incentivar la oferta de empleo estable y protegido. Las compañías que contraten a personas dentro de los grupos objetivos, que incluyen a jóvenes de hasta 25 años y mujeres hasta 55 años, recibirán bonificaciones proporcionales a las remuneraciones pagadas. Este enfoque dual pretende atacar el desempleo de larga duración, ofreciendo un alivio financiero a las organizaciones que decidan apostar por la inclusión de perfiles que históricamente han tenido menor participación en el mercado.
Finalmente, aunque el calendario de pagos aún se encuentra en proceso de definición por parte de las autoridades, se proyecta una transición gradual que se extenderá hasta el año 2027. Durante este periodo, el Sence habilitará un módulo único de concesión para asegurar que quienes ya recibían aportes bajo las modalidades antiguas no sufran interrupciones bruscas en sus beneficios. Conseguir un empleo bajo esta nueva modalidad representará una oportunidad clave para miles de familias que buscan estabilidad y un respaldo estatal sólido frente a los desafíos económicos que presenta el escenario nacional e internacional.