Internacional
Qué implica el acuerdo Mercosur-UE que firmaron Argentina y Uruguay
El acuerdo Mercosur-UE elimina aranceles, abre mercados y promete un impacto exportador histórico para Sudamérica.Tras 25 años de negociaciones, Argentina y Uruguay se convirtieron en los primeros países del Mercosur en ratificar el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea. La decisión, aprobada en sus respectivos parlamentos, marca un hito en la política internacional de ambos países y abre la posibilidad de consolidar una de las mayores zonas económicas del planeta.
El tratado, firmado en enero de 2026, regula el comercio de bienes y servicios entre los dos bloques. En cifras, representa un mercado integrado de más de 700 millones de personas, alrededor del 30% del PIB mundial y cerca del 35% del comercio global. La magnitud del acuerdo lo convierte en uno de los más relevantes de las últimas décadas.
¿Qué cambia para el Mercosur?
La ratificación implica la eliminación de aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur hacia la UE, lo que beneficiará especialmente a sectores como la energía, la minería, la agroindustria y la industria manufacturera. En el caso de los productos agrícolas, el pacto liberaliza el 99% de los intercambios, con eliminación inmediata de aranceles para numerosos bienes.
Uruguay celebró el cierre de una etapa que llevó más de dos décadas, mientras que Argentina lo calificó como un “hito” en su política de inserción internacional. Ambos gobiernos destacan que el acuerdo permitirá un crecimiento exportador significativo, con estimaciones de hasta 122% en diez años.
Los desafíos que se presentarán
No obstante, el tratado también genera debates. Algunos sectores advierten que la apertura comercial podría afectar a industrias locales frente a la competencia europea. Por ello, se establecieron plazos de adaptación para facilitar la transición y corregir asimetrías.
Brasil y Paraguay aún deben completar el proceso de ratificación, mientras que la Comisión Europea analiza aplicar el acuerdo de forma provisional. Una vez en vigor, el pacto abrirá un nuevo capítulo en las relaciones entre Europa y Sudamérica, con la promesa de transformar el comercio y la cooperación entre ambos continentes.