Receta

Cómo preparar salsa de tomate casera: paso a paso

La temporada alta de cosecha en Argentina marca el inicio de una tradición que une a las familias en torno a la cocina. Te contamos los secretos para lograr una conserva perfecta.
martes, 17 de febrero de 2026 · 18:30

Llegó febrero y con él la explosión de color en las ferias y mercados locales, donde el tomate perita se convierte en el protagonista indiscutido por su bajo costo y excelente calidad. Esta es la oportunidad ideal para rescatar las recetas de los abuelos y asegurar el stock de salsas para el resto del ciclo anual.

Cómo preparar salsa de tomate casera

Para realizar una producción exitosa de escala doméstica de salsa de tomate, vas a necesitar los siguientes elementos básicos:

  • Un cajón de 17 kilos de tomate de tipo perita, bien maduro pero firme.
  • Dientes de ajo pelados y hojas de albahaca fresca para saborizar cada envase.
  • Botellas o frascos de vidrio con tapas nuevas y una máquina trituradora manual o eléctrica.
  • Un tacho amplio para el proceso de cocción final al baño maría.

El proceso comienza con una limpieza profunda de los frutos, retirando cualquier rastro de tierra para que el tomate conserve su pureza natural antes de pasar al corte. Es recomendable trabajar a la sombra, cortando cada unidad por la mitad y eliminando las partes dañadas que podrían arruinar la preparación.

Tomates frescos.
Fuente: Shutterstock.

Una vez procesada la pulpa, se procede al llenado de los recipientes de vidrio, dejando siempre un espacio de aire en la parte superior para que el tomate triturado pueda expandirse durante el calor. En este punto, se añaden las especias elegidas que le darán ese aroma casero tan característico y difícil de encontrar en los productos industriales.

Salsa de tomate casera.
Fuente: Shutterstock.

El cierre hermético es el paso más crítico de la jornada, ya que garantiza que el tomate no entre en contacto con bacterias externas durante los meses de almacenamiento. Debés hervir las botellas totalmente sumergidas durante al menos 40 minutos para lograr el vacío necesario que conservará el sabor intacto hasta el próximo verano.