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Cómo quitar el mal olor de la lavadora en simples pasos
La limpieza periódica del tambor, el filtro y la goma de la puerta es clave para eliminar las bacterias que provocan el mal olor en la lavadora.El mal olor en la lavadora es un problema más común de lo que parece en muchos hogares chilenos. Aunque solemos asociar este electrodoméstico con limpieza, lo cierto es que la humedad constante, los restos de detergente y la suciedad acumulada crean el ambiente perfecto para la proliferación de bacterias y moho. El resultado, ropa que sale con olor desagradable y una máquina que, lejos de limpiar, contamina.
La buena noticia es que no necesitas productos caros ni soluciones complejas. Con ingredientes básicos como vinagre blanco, bicarbonato y agua, es posible eliminar el mal olor y prevenir que vuelva a aparecer. A continuación, revisamos los puntos clave donde suele originarse el problema y cómo solucionarlo paso a paso.
¿Por qué la lavadora empieza a oler mal?
Las bacterias son las principales responsables del mal olor. Estas se acumulan en zonas donde queda agua estancada o residuos, como el filtro, el cajón del detergente, la goma de la puerta y el tambor. Si a eso se suma la costumbre de cerrar la lavadora inmediatamente después del lavado, la humedad queda atrapada y acelera la aparición de malos olores.
Además, el uso excesivo de detergente y suavizante favorece la formación de moho, especialmente en lavados a baja temperatura, muy comunes hoy en día para ahorrar energía.
¿Cómo limpiar las partes clave de la lavadora?
Revisar y limpiar el filtro, el filtro se encuentra en la parte inferior de la lavadora y suele acumular objetos pequeños como monedas, pelusas o incluso calcetines. Desenróscalo con cuidado puede salir agua y límpialo a fondo. Este simple paso puede marcar una gran diferencia.
Limpieza del cajón del detergente, retira el cajón y déjalo en remojo durante la noche en agua caliente con vinagre blanco. Así eliminarás restos de detergente y suavizante que generan mal olor. Al día siguiente, enjuaga, seca bien y vuelve a colocarlo.
El tambor, el corazón del lavado, para desinfectar el tambor, puedes usar un programa de limpieza si tu modelo lo incluye o realizar un lavado a alta temperatura (40° o 60°) sin ropa. Añadir un vaso de vinagre blanco ayuda a eliminar bacterias. Si el olor persiste, un envase con bicarbonato dentro del tambor puede potenciar la limpieza.
La goma de la puerta, foco de moho. la goma suele acumular agua y suciedad en sus pliegues. Límpiala con una mezcla de vinagre, agua y bicarbonato usando una bayeta. Si hay moho, una solución con agua, zumo de limón y agua oxigenada es muy eficaz. Tras la limpieza, seca bien y realiza un lavado largo para eliminar residuos.
¿Cómo evitar que vuelva el mal olor?
La prevención es clave. Dejar la puerta abierta tras cada lavado permite que el tambor se airee y evita la humedad. También es importante sacar la ropa apenas termina el programa, limpiar la goma con una bayeta absorbente y no abusar del detergente.
Un mantenimiento regular, idealmente una limpieza mensual del tambor y una revisión periódica del filtro, no solo elimina los malos olores, sino que alarga la vida útil del lavarropas, mejora la eficiencia energética y asegura que tu ropa salga realmente limpia y con aroma fresco. Una lavadora cuidada es sinónimo de higiene, ahorro y tranquilidad en el hogar.