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Cómo cocinar pescado y que no se pase: la forma fácil, rápida y deliciosa

Pescado al horno con limón y aceite de oliva: una preparación simple y saludable que permite lograr un filete jugoso, lleno de sabor y con bajo aporte calórico.
domingo, 15 de febrero de 2026 · 16:00

Cocinar pescado en casa puede parecer un desafío para muchos, especialmente por el miedo a que quede seco, se pase de cocción o se pegue en la sartén. Sin embargo, con algunos trucos simples y una receta práctica, es posible lograr un plato sabroso, liviano y saludable en pocos minutos. En Chile, donde el consumo de pescado es altamente recomendado por nutricionistas, aprender a prepararlo bien es clave para aprovechar todos sus beneficios sin sumar calorías innecesarias.

El pescado es una excelente fuente de proteínas de alta calidad, minerales esenciales y ácidos grasos omega-3, fundamentales para la salud cardiovascular y cerebral. Aun así, muchas veces se opta por empanarlo o freírlo, lo que incrementa su aporte calórico y reduce su valor nutricional. Por eso, una preparación al horno o a la sartén, bien controlada, es la mejor alternativa.

¿Cuál es la mejor forma de cocinar pescado sin que quede seco?

Una de las maneras más fáciles y efectivas es hacerlo al horno con limón y aceite de oliva. Esta técnica permite una cocción pareja, mantiene la humedad natural del pescado y realza su sabor sin necesidad de agregar grasas pesadas. Para esta receta se puede usar merluza, muy común en los hogares chilenos, aunque también funciona con cualquier pescado de carne firme y fresco.

El secreto está en respetar los tiempos, el pescado necesita pocos minutos de cocción. En un horno precalentado a 180 °C, bastan entre 15 y 20 minutos para que esté listo. Cuando el filete se desmenuza fácilmente con un tenedor, es señal de que alcanzó el punto justo. Pasarse de ese tiempo es el error más común y el principal causante de un pescado seco.

¿Cómo evitar que el pescado se pegue o se pase en la sartén?

Si se prefiere la cocción a la sartén, la técnica es igual de simple pero requiere atención. El primer paso es secar muy bien los filetes con papel absorbente para eliminar toda la humedad. Esto ayuda a que el pescado se selle y no se “sancoche”. Luego, es fundamental usar una sartén antiadherente o de hierro bien caliente: primero se calienta la sartén, después se añade el aceite y recién cuando esté humeante se coloca el pescado.

Un error frecuente es mover el filete apenas toca la sartén. La clave es no tocarlo durante los primeros 2 a 3 minutos por lado. Cuando está bien sellado, se despega solo. Para filetes delgados, ese tiempo es más que suficiente, ya que el pescado continúa cocinándose con el calor residual incluso después de retirarlo del fuego. Un truco adicional es usar papel de horno ligeramente aceitado dentro de la sartén, lo que asegura que no se pegue.

Además de ser fácil y rápida, esta forma de preparar pescado aporta beneficios importantes: ayuda a cuidar el corazón, mejora la memoria, fortalece el sistema inmune y es ideal para el control del peso, ya que es baja en grasas saturadas y calorías. Consumir pescado al menos dos veces por semana es una recomendación clara para mantener una dieta equilibrada y saludable. Con estos consejos, cocinar pescado en casa deja de ser un problema y se transforma en un verdadero placer.