Truco de belleza

Esta es la forma correcta de aplicar crema en el rostro: siempre lo hiciste mal

La efectividad de tu rutina de belleza no depende solo del producto que compres, sino de cómo lo utilices.Aprendé los movimientos técnicos y la cantidad exacta que necesitás para transformar tu rostro y evitar el estiramiento innecesario del tejido.
sábado, 14 de febrero de 2026 · 13:00

Muchas veces invertimos en cosméticos de alta gama esperando resultados milagrosos, pero olvidamos que la técnica de aplicación es la verdadera clave para una piel joven. Aplicar tu crema facial con movimientos apresurados o ejerciendo demasiada presión puede estirar los tejidos delicados, provocando la aparición de líneas de expresión prematuras y flacidez en zonas críticas como el cuello y el contorno de los ojos.

Esta es la forma correcta de aplicar crema en el rostro

El primer paso para una rutina exitosa es la preparación del rostro, asegurándote de que los poros estén limpios y receptivos tras una higiene suave con agua tibia. Al momento de colocar la crema, la temperatura es fundamental; frotar el producto ligeramente entre las yemas de los dedos permite que los activos penetren con mayor rapidez gracias al calor corporal, imitando el efecto de un tratamiento de spa profesional.

Para evitar desperdiciar producto y obtener un beneficio real, seguí estos pasos técnicos para distribuir correctamente tu crema:

  • Dosificá la cantidad justa, similar al tamaño de un grano de maíz, para cubrir cara y cuello sin saturar los poros.
  • Utilizá el dedo anular para la zona de los ojos, ya que es el que ejerce menor presión sobre esa piel tan fina.
  • Realizá movimientos ascendentes, siempre desde el centro del rostro hacia afuera y desde el mentón hacia las sienes.
  • Presioná suavemente con las palmas al finalizar para sellar el producto y favorecer la microcirculación sanguínea.
  • No olvides el escote, extendiendo el sobrante hacia abajo para mantener la elasticidad de una zona que suele delatar la edad.
Crema. Fuente: Shutterstock.

En la frente, el secreto reside en realizar masajes horizontales que vayan desde el entrecejo hacia las sienes para relajar los músculos que causan las arrugas de expresión. Al esparcir la crema de esta manera, estamos trabajando a favor de las fibras elásticas, evitando que la piel se amontone y permitiendo que la hidratación llegue de forma uniforme a cada rincón de la zona superior del rostro.

Crema. Fuente: Shutterstock.

Las mejillas y la zona de la mandíbula requieren un tratamiento especial mediante ligeros "golpecitos" o movimientos en zigzag para estimular el drenaje linfático. Esta técnica ayuda a que la crema se absorba profundamente mientras combatimos la retención de líquidos, logrando que el rostro se vea mucho más deshinchado y luminoso apenas unos minutos después de haber terminado la rutina matutina.