Truco de limpieza

Cómo limpiar los azulejos de la ducha y evitar el sarro y los hongos

Limpiar el baño suele ser una de las tareas más tediosas del hogar. Sin embargo, existe un método casero y económico que promete eliminar el sarro y los hongos en pocos minutos sin necesidad de fregar.
miércoles, 11 de febrero de 2026 · 22:30

Mantener el brillo en el cuarto de baño puede volverse una misión imposible debido a la humedad constante que opaca los azulejos de la ducha. La acumulación de residuos de jabón y minerales del agua genera manchas rebeldes que, si no se tratan a tiempo, favorecen la aparición de moho negro en las juntas.

Cómo limpiar los azulejos de la ducha 

Para combatir este problema, solo necesitás preparar una solución potente utilizando una taza de vinagre blanco caliente y una taza de detergente líquido para platos. Una vez mezclados, debés rociar el líquido sobre los azulejos y dejar que los componentes actúen durante media hora para que la suciedad se desprenda por completo.

Si querés lograr un resultado profesional y duradero en tu hogar, te sugerimos seguir estas recomendaciones clave durante el proceso de limpiar de azulejos:

  • Calentá el vinagre sin que llegue al punto de ebullición para evitar quemaduras.
  • Usá un embudo para verter los líquidos en el rociador y evitar desperdicios.
  • Agitá el envase suavemente para no generar un exceso de espuma innecesaria.
  • Evitá aplicar la mezcla en las juntas de silicona o caucho para no dañarlas.
  • Utilizá una esponja suave para retirar los restos de sarro más resistentes.
  • Enjuagá siempre con agua fría para sellar el trabajo y lograr un acabado brillante.
Limpieza de azulejos.
Fuente: Shutterstock.

Es fundamental tener precaución al momento de la aplicación, ya que el jabón puede volver la superficie muy resbaladiza mientras trabajás con los azulejos mojados. Por seguridad, asegurate de tener un apoyo firme o usar calzado de goma para evitar cualquier tipo de accidente doméstico durante la limpieza.

Limpieza de azulejos.
Fuente: Shutterstock.

Una de las grandes ventajas de este método es que el fuerte aroma del ácido acético desaparece rápidamente tras el enjuague de los azulejos tratados. Esto permite que el ambiente recupere su frescura sin la necesidad de utilizar aromatizantes químicos pesados que suelen irritar las vías respiratorias.