Verano
Cómo cuidar el cuerpo al momento de hacer ejercicio en los días de calor
Conocé la fórmula exacta de agua por kilo de peso que debés ingerir y los síntomas de alerta para proteger tu salud durante el ejercicio en verano.Realizar actividad física durante el verano requiere una planificación rigurosa para evitar que las altas temperaturas afecten el rendimiento y la salud. Los especialistas advierten que la exposición directa al sol en horarios pico puede provocar deshidratación severa, por lo que es vital adaptar nuestra rutina de ejercicio a los momentos de menor radiación, como el amanecer o el anochecer.
¿Cómo cuidar el cuerpo al momento de hacer ejercicio?
Para garantizar una práctica segura y proteger el organismo, existen recomendaciones fundamentales que todo deportista debe seguir antes de comenzar su ejercicio:
- Evitar la tarde, que es el horario de mayor intensidad de los rayos UV y calor extremo.
- Usar indumentaria técnica, como remeras con filtro UV, gorros y lentes de sol adecuados.
- Beber agua previamente, calculando entre 5 y 10 ml por cada kilo de peso corporal.
- Alimentarse correctamente, realizando la comida principal al menos tres horas antes del esfuerzo.
- Aplicar protector solar, incluso en días nublados, para prevenir quemaduras y daños en la piel.
La estrategia de hidratación debe mantenerse de forma constante mientras se desarrolla el ejercicio, especialmente si la actividad supera los sesenta minutos de duración. Se recomienda ingerir entre 400 y 800 ml de agua por cada hora de esfuerzo, preferentemente a una temperatura fresca, para ayudar al cuerpo a regular la temperatura interna de manera eficiente.
Es fundamental aprender a escuchar las señales de alerta que envía el cuerpo para interrumpir el ejercicio ante la primera sospecha de un golpe de calor. Síntomas como la visión borrosa, los mareos repentinos, las náuseas o los calambres musculares son indicadores críticos de que el sistema cardiovascular está bajo una presión excesiva y necesita descanso inmediato.
Una vez finalizada la sesión de ejercicio, la recuperación debe ser inmediata y progresiva para devolverle al cuerpo los minerales y el líquido perdidos a través del sudor. Ingerir hasta dos litros de agua en las horas posteriores y sumar carbohidratos de rápida absorción, como frutas o barras de cereal, ayudará a una recomposición muscular mucho más efectiva.