VERANO

Fragata portuguesa: en qué playas de Chile está prohibido bañarse

La fragata portuguesa puede causar graves lesiones con solo el contacto de sus tentáculos, incluso cuando el organismo se encuentra fuera del agua.
miércoles, 28 de enero de 2026 · 16:00

Las altas temperaturas del verano invitan a miles de personas a refrescarse en el mar, pero este año el litoral chileno enfrenta nuevamente una amenaza conocida y peligrosa: la fragata portuguesa. La presencia de este organismo marino altamente venenoso obligó a las autoridades sanitarias a decretar prohibiciones temporales de baño en varias playas, con el objetivo de proteger la salud de la población y evitar accidentes graves.

La Seremi de Salud de Valparaíso confirmó recientemente el arribo de ejemplares de fragata portuguesa a la provincia de San Antonio, encendiendo las alertas en el litoral central. Este invertebrado, que suele aparecer con mayor frecuencia durante el verano, representa un riesgo incluso cuando se encuentra muerto, ya que sus tentáculos mantienen su poder urticante fuera del agua.

¿En qué playas de Chile está prohibido bañarse por la fragata portuguesa?

Según el comunicado oficial de la autoridad sanitaria, las playas donde actualmente está prohibido realizar actividades recreativas, incluido el baño, son Cartagena, El Tabo y Santo Domingo. La medida fue adoptada luego de que la Capitanía de Puerto de San Antonio notificara la presencia de estos organismos en las costas de dichas comunas.

Desde la Seremi de Salud explicaron que la prohibición se mantendrá vigente hasta que se compruebe que no existe riesgo para la comunidad. En ese contexto, el seremi Carlos Zamora hizo un llamado a la población a respetar las indicaciones y evitar cualquier contacto con la fragata portuguesa, ya sea dentro o fuera del mar.

¿Qué es la fragata portuguesa y por qué es tan peligrosa?

Aunque comúnmente se la confunde con una medusa, la fragata portuguesa (Physalia physalis) no lo es. Se trata de un sifonóforo, es decir, una colonia de microorganismos que actúan como un solo organismo. Su rasgo más distintivo es un flotador en forma de vela, de color azul violáceo, que puede alcanzar hasta 20 centímetros y es visible sobre la superficie del agua.

Debajo de este flotador se extienden tentáculos que pueden medir hasta 20 metros de largo y contienen más de un millón de células urticantes por centímetro cuadrado. Estas liberan un potente veneno capaz de provocar dolor intenso, ardor, enrojecimiento, ampollas y, en casos más graves, problemas respiratorios o alteraciones cardíacas, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.

¿Qué hacer y qué no hacer ante una picadura?

Las autoridades y especialistas coinciden en que la mejor prevención es evitar el contacto directo con la fragata portuguesa. Sin embargo, si ocurre una picadura, se recomienda salir inmediatamente del agua, enjuagar la zona solo con agua de mar, retirar cuidadosamente los restos de tentáculos con un objeto rígido y aplicar calor local durante 20 a 30 minutos. También se puede usar vinagre blanco si está disponible.

Lo que nunca se debe hacer es aplicar agua dulce, alcohol, limón, bicarbonato, orina o raspar la piel con arena o toallas, ya que esto puede agravar la lesión. Si el dolor persiste o aparecen síntomas severos, se debe acudir de inmediato a un centro de salud.