Truco
Cómo coser los frijoles y legumbres correctamente para que no generen gases
Disfrutá de un plato nutritivo sin sufrir las consecuencias digestivas. Te revelamos el método infalible de remojo y cocción para procesar las legumbres de forma correcta y evitar la molesta inflamación abdominal.Comer de forma saludable no tiene por qué ser sinónimo de pesadez, especialmente cuando hablamos de incorporar legumbres a nuestra dieta diaria. Estos alimentos son una fuente excepcional de proteína vegetal, pero contienen oligosacáridos, un tipo de azúcar complejo que nuestro cuerpo no siempre procesa con facilidad en el intestino delgado.
Cómo coser los frijoles y legumbres correctamente
Para evitar que el almuerzo se convierta en una molestia, es fundamental aplicar técnicas de cocina que reduzcan la presencia de estos compuestos en las legumbres. El secreto no está solo en el tiempo de fuego, sino en una preparación previa que descompone las moléculas pesadas antes de que lleguen a tu plato de comida.
Si querés aprovechar todos los beneficios nutricionales, seguí estos 6 pasos esenciales para tratar tus legumbres y evitar los gases
- Remojo prolongado: dejá los granos en abundante agua fría por un mínimo de 12 horas para ablandar las fibras de las legumbres.
- Uso de bicarbonato: agregá una cucharada pequeña de este polvo al agua de remojo para ayudar a romper la cadena de azúcares de las legumbres.
- Desecho de agua: tirar siempre el líquido donde se remojaron los granos, ya que allí se concentran los elementos tóxicos de las legumbres.
- Enjuague profundo: lavá bien las semillas con agua tibia para eliminar restos de impurezas y restos de gas de las legumbres.
- Cocción con hierbas: sumá laurel, comino o jengibre a la olla, ya que estas especias facilitan enormemente la digestión de las legumbres.
- Asustado de los granos: añadí un chorro de agua fría cuando rompa el hervor para interrumpir la cocción y soltar los últimos restos de aire de las legumbres.
Una vez que domines esta técnica, notarás que ya no sentís esa sensación de hinchazón tan común después de consumir cualquier tipo de legumbres. Recordá que la masticación lenta también juega un rol crucial, permitiendo que las enzimas salivales comiencen a trabajar antes de que el alimento llegue al estómago.
Incorporar estos superalimentos de manera gradual permitirá que tu microbiota se adapte mejor a la fibra presente en las legumbres. Con estos trucos caseros, vas a poder disfrutar de un guiso o una ensalada deliciosa sin preocuparte por los efectos secundarios y aprovechando al máximo la energía que brindan las legumbres.