JARDINERÍA

4 plantas que deben podarse en enero para que crezcan sanas todo el año

Eliminar ramas secas o débiles en pleno invierno ayuda a mejorar la floración y la producción de frutos a lo largo del año.
miércoles, 21 de enero de 2026 · 21:15

Enero suele pasar desapercibido en el calendario del jardín, especialmente en regiones donde el invierno domina el paisaje. Sin embargo, lejos de ser un mes improductivo, este período resulta clave para preparar las plantas y asegurar un crecimiento sano, equilibrado y vigoroso durante el resto del año. La poda invernal, realizada en el momento adecuado, permite fortalecer la estructura de las especies, estimular la floración y mejorar la producción de frutos en primavera y verano.

Durante el invierno, muchas plantas entran en reposo vegetativo. Esto facilita identificar con claridad ramas secas, enfermas o mal orientadas, y aprovechar los días secos para intervenir sin dañar los tejidos. A continuación, un repaso por cuatro plantas que conviene podar en enero para garantizar su buena salud durante todo el año.

¿Qué plantas conviene podar en enero para que crezcan sanas?

Hortensias (tipos específicos)

No todas las hortensias se podan igual. Las variedades que florecen sobre brotes nuevos, como la hortensia de panícula y la hortensia de hoja lisa, agradecen una poda en enero o febrero. En estos casos, se puede reducir entre un tercio y la mitad de la planta, lo que favorece tallos más fuertes y una floración abundante en primavera.

Rosales arbustivos y trepadores

Los rosales necesitan una poda anual para mantenerse vigorosos. A fines de enero, se recomienda eliminar ramas muertas, débiles o dañadas por el viento. No se trata de un corte extremo, sino de una limpieza cuidadosa que permita concentrar la savia en los brotes más saludables, mejorando tanto la cantidad como la calidad de las plantas.

Glicina

Esta trepadora de crecimiento intenso requiere una poda regular para no desbordarse. En invierno, antes de que la savia comience a circular con fuerza, conviene recortar los brotes largos del año anterior, dejando visibles los capullos. Este control del crecimiento vegetativo estimula una floración más ordenada y espectacular en primavera.

Manzanos y perales

Los frutales de pepita, como manzanos y perales, se benefician de una poda moderada en enero. Basta con reducir alrededor de un tercio del crecimiento del año anterior, siempre cortando por encima de una yema orientada hacia el exterior. Esto ayuda a formar una copa abierta, mejora la aireación y permite que la luz solar llegue de manera uniforme a todo el árbol, favoreciendo frutos más sanos.

¿Por qué enero es un mes clave para la poda?

La poda en enero cumple una función preventiva y estratégica. Al eliminar madera muerta o debilitada, se reduce el riesgo de enfermedades y plagas, se mejora la ventilación interna de la planta y se optimiza la entrada de luz. Además, dirigir la energía hacia brotes sanos permite un crecimiento más fuerte cuando llegan las temperaturas templadas.

Eso sí: siempre es recomendable revisar el pronóstico antes de podar. Si se esperan heladas intensas, conviene postergar los cortes, ya que la madera congelada es más vulnerable a daños.