Trucos de limpieza

Sólo un elemento necesitas para limpiar tu vajilla de acero inoxidable y dejarla como recién comprada

Te enseñamos a limpiar los elementos de acero inoxidable y dejarlos súper brillantes.
miércoles, 6 de agosto de 2025 · 10:00

La vajilla de acero inoxidable es sin dudas una de las más duraderas en el tiempo, ya que no suele romperse y además se lava fácilmente.

Sin embargo, puede ocurrir que, con el paso del tiempo, el acero inoxidable pierda su brillo característico, y es por ello que a continuación te enseñaremos a limpiar este tipo de vajilla para dejarla como recién comprada. 

¿Cómo limpiar la vajilla de acero inoxidable?

La mejor forma de limpiar la vajilla de acero inoxidable es diluyendo detergente en agua, un poco de alcohol y lavandina. Por lo general, al quitar suciedad y grasa pegada se necesita la esponja que no tenga bordes o una superficie rasposa. 

También puedes realizar una mezcla de agua tibia y jabón, o vinagre blanco, aplicar sobre las superficies y en la vajilla, y luego secar con un paño suave para evitar las manchas.

La capa de cromo que poseen los elementos de acero inoxidable crea una especie de barrera protectora que evita la corrosión, el óxido y las bacterias. Además, el acero es muy resistente al desgaste diario, a las altas temperaturas y a los cambios drásticos de clima, una circunstancia que lo transforma en duradero.

¿Cómo darle brillo al acero inoxidable?

Además de limpiarlo en profundidad, se aconseja colocar un par de gotas en los elementos de vajilla y superficies de acero inoxidable, ya que este producto lo dotará de un brillo especial. 

La influencer Alicia Martínez, cuya cuenta de Instagram es @aly_deco_home, fue quien mostró esta técnica de limpieza y pulido para dejar los elementos de acero inoxidable impecables. 

Tienes que colocar un poco de aceite de bebé sobre la superficie de acero inoxidable y, después, hay que retirarlo con un trapito hecho de microfibra.

Por otro lado se puede usar papel aluminio: comienza haciendo un bollito con el papel, repasa sobre la zona en la que haya un poco de óxido y después reforzar con el mismo aceite de bebé. Elimina el resto de producto con abundante agua caliente, y listo.