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Qué quiere decir ver un árbol con el tronco pintado de blanco

Lejos de ser una elección estética, esta práctica tradicional tiene objetivos concretos: proteger la corteza, evitar plagas y cuidar la salud del árbol. Qué función cumple la pintura blanca y por qué se sigue usando.
lunes, 7 de julio de 2025 · 23:45

En parques, veredas y rutas del país, es común encontrar algún árbol con su base pintada de blanco. Aunque a simple vista puede parecer una intervención decorativa, la razón detrás de esta práctica es puramente funcional. Pintar el tronco con cal tiene un objetivo claro: proteger al árbol de agentes externos que pueden dañar su corteza, como insectos, hongos o incluso la radiación solar intensa.

Qué quiere decir ver un árbol con el tronco pintado de blanco

Esta técnica, transmitida de generación en generación, utiliza una mezcla de cal con agua, a veces reforzada con sulfato de cobre, para cubrir el tramo más bajo del tronco. El resultado es una capa protectora que mantiene a raya a plagas y microorganismos. Gracias a esta cobertura, el árbol puede crecer sin verse afectado por infecciones o parásitos que habitualmente se instalan en la base y terminan afectando su vitalidad.

Además del control de insectos, hay otro enemigo silencioso: el sol. En muchas regiones del país, los veranos pueden ser extremos, y el sol directo sobre el tronco puede generar sobrecalentamiento. Pintar el tronco del blanco refleja los rayos y mantiene la temperatura más baja, evitando que la corteza se agriete. Esta protección es especialmente importante en el caso de un árbol joven, ya que su corteza es más frágil y sensible a los cambios bruscos de temperatura.

Árbol pintado. Fuente: iStock.

Otro de los motivos por los que se aplica esta técnica tiene que ver con la prevención de accidentes. Al pintar la base del árbol de blanco, se incrementa su visibilidad en caminos, rutas o zonas urbanas poco iluminadas. Esto resulta útil para conductores y peatones, sobre todo por la noche.

Árbol pintado. Fuente: iStock.

En zonas agrícolas, especialmente en cultivos frutales, pintar los troncos de blanco es una forma sencilla de prevenir enfermedades que afecten la producción. Al cuidar el árbol, se garantiza que las cosechas sean más saludables y abundantes. Es una técnica económica, fácil de aplicar y con efectos comprobados, por eso aún se sigue usando en fincas y chacras, incluso en tiempos de tecnología agrícola avanzada.