¡Hazlo tú mismo!

Reutiliza un cepillo de dientes viejo sin uso y crea una poderosa herramienta para dejar impecable tu casa

No tires este elemento de higiene personal porque podrás emplearlo para la limpieza.
jueves, 3 de julio de 2025 · 16:45

El cepillo de dientes es uno de los elementos de higiene más importantes de todos y que es clave para mantener la boca sana y evitar posibles infecciones y enfermedades bucales. Como está en contacto con gérmenes y bacterias, se recomienda cambiar este objeto y cuando ya notes que las cerdas están desgatadas o rotas, no los tires, porque los especialistas en DIY aseguran que podrás reutilizarlos y crear una poderosa herramienta para dejar impecable tu casa, aun en los rincones más escondidos, siendo mucho más fácil.

Tal como hemos mencionado anteriormente, los cepillos de dientes no pueden usarse eternamente, teniendo en cuenta que las cerdas se van desgastando, abriendo y van perdiendo su efectividad a la hora de hacer la limpieza bucal. Por eso, se recomienda cambiarlos cada tres o cuatro meses y hay quienes deciden deshacerse de los cepillos viejos, pero estamos cometiendo un error porque podrás darle otros usos que desconocías.

No tires los cepillos viejos y usados. Fuente iStock

Los especialistas en DIY o ‘Hazlo tú mismo’ recomendaron que no debes tirar los cepillos de dientes, ya que se le puede dar un uso similar y si bien no los utilizarás para la salud bucal; podrás crear algo para la limpieza del hogar, ayudándote a dejar reluciente cualquier rincón inaccesible. Por eso, te vamos a compartir la idea de cómo reciclar estos cepillos usados de dientes.

Así podrás usar los cepillos desgastados. Fuente iStock

Elementos para reutilizar los cepillos de dientes

  • Cepillos de dientes usados y limpios
  • Agua
  • Detergente o limpiador multiuso
  • Paño o trapo limpio
  • Recipiente pequeño para mezclar líquidos
  • Bicarbonato de sodio (opcional)

Cómo reutilizar los cepillos de dientes usados

  1. Apagar la computadora de escritorio o netbok y desconectar el teclado
  2. Sacudirlo boca abajo para remover la suciedad suelta
  3. Pasar entre las teclas con el cepillo seco con movimientos suaves y cortos
  4. Mezclar agua con bicarbonato de sodio
  5. Humedecer apenas las cerdas y frotar con cuidado y fortar con cuidado las zonas sucias
  6. Secar con un paño seco