Psicología

Por qué no podemos dejar de mordernos las uñas, según la psicología

Conoce cuál es el motivo por el cual te comes o muerdes las uñas.
martes, 22 de julio de 2025 · 09:00

Muchas personas tienen la mala costumbre de morder y comerse las uñas, los padrastros y las cutículas. Este hábito no solo puede dañar el lecho ungueal de las uñas, sino que también está relacionado con el estrés

¿Qué consecuencias de salud tiene morderse las uñas?

Según el sitio web Clínica Mayo, morderse las uñas es un hábito que puede dañar el lecho ungueal. “Incluso un pequeño corte junto a la uña puede permitir la entrada de gérmenes y causar una infección”. 

Las uñas protegen el tejido sensible de los dedos y las manos, y las mismas pueden lastimarse al cortarse con los dientes. Cuando las mordemos, las volvemos débiles y quebradizas. 

¿Qué trasfondo psicológico tiene el hábito de morderse las uñas?

Estas lesiones buscan satisfacer una necesidad psicológica que muchas veces ocurre de manera inconsciente. Cuando los niños/as se muerden las uñas, están demostrando que sufren hostigamiento, abuso o un ambiente estresante en casa, pero también puede ocurrirle a jóvenes y adultos cuando se someten a periodos de estrés constantes o episodios traumáticos.

¿Comerse las uñas es sinónimo de ansiedad?

La psicóloga Camila Colina asegura que comerse las uñas es una señal de ansiedad a la que recurrimos para traer la atención de regreso al cuerpo. “Lo utilizamos como hábito para canalizar la ansiedad a través de un movimiento repetitivo que puede llevarse a cabo en automático”, reveló la profesional. 

“En otros casos, puede ser una respuesta de stimming para manejar a la sub o sobre estimulación del entorno, es decir, un mecanismo sensorial que nos ayuda a regular el sistema nervioso cuando estamos abrumados”, dijo Colina. 

¿Cómo podemos evitar el hábito de morderse las uñas?

Lo mejor que podemos hacer es encontrar el trauma que nos está afectando. Este hábito puede estar siendo causado por estrés, ansiedad, etc. Podemos sustituir el mal hábito de morderse las uñas con plastilina, anillos giratorios, fidget spinners, etc.