Astrología

El mensaje de Pedro Engel para aprovechar la energía de la Luna en Piscis este 15 de julio

El astrólogo compartió una guía espiritual para conectar con la compasión y la intuición durante la Luna en Piscis. Una invitación a detenerse, escuchar y sanar.
martes, 15 de julio de 2025 · 07:30

Este 15 de julio, la semana comienza bajo el influjo de la Luna en Piscis, un tránsito que suele despertar la sensibilidad, la introspección y la empatía. Según Pedro Engel, esta jornada tiene un potencial especial para quienes eligen frenar un poco el ritmo, mirar hacia adentro y abrirse a lo que sienten.

El mensaje de Pedro Engel

Piscis es un signo vinculado a lo intuitivo, en julio se dará lo sutil y lo artístico. Para Pedro Engel, este es un día ideal para dejarse llevar por lo que no se puede explicar con palabras: desde una melodía que emociona hasta una imagen que inspira o una sensación sin nombre. Por eso, se recomienda buscar algún momento para conectarse con la música, la pintura o simplemente con el silencio, que también tiene su propia voz.

Una de las características más marcadas de la Luna en Piscis es su capacidad de generar una compasión genuina. Pedro Engel sugiere aprovechar esta energía para realizar pequeños gestos de ayuda o amor desinteresado: escuchar a alguien, ofrecer compañía o simplemente estar disponible. No hace falta resolver la vida de nadie, sino estar ahí de manera presente, sin juicio ni exigencia.

Otra forma de transitar el día con armonía es hacer espacio para la pausa. Según Pedro Engel, meditar, respirar profundo o simplemente caminar en silencio puede ayudar a ordenar pensamientos y emociones. El ritmo del día puede sentirse lento o confuso, por eso se recomienda no forzar nada y respetar los tiempos propios. La quietud, en este contexto, puede ser profundamente transformadora.

Piscis. Fuente: iStock.

Es común que la Luna en Piscis traiga cierta nostalgia o una sensación de “volver a sentir cosas viejas”. Lejos de evadirlas, Pedro Engel invita a habitarlas con suavidad. Permitirse estar más sensible o vulnerable es también parte del trabajo espiritual. A veces, llorar, recordar o simplemente detenerse en un sentimiento puede abrir caminos internos que antes estaban cerrados.