desengrasante

El desengrasante casero y efectivo a base de 6 ingredientes que es antibacteriano y tiene un aroma delicioso

Con apenas seis ingredientes, este preparado se convierte en un aliado ecológico y seguro para limpiar platos, superficies e incluso la piel, dejando un perfume delicioso en el ambiente.
domingo, 13 de julio de 2025 · 19:00

Crear un desengrasante casero a base de ingredientes naturales es una forma inteligente de mantener la limpieza del hogar sin recurrir a productos químicos agresivos. Esta receta, respaldada por expertas en cosmética natural, utiliza limón como protagonista por sus propiedades antibacterianas, su alto poder aromático y su eficacia como desengrasante.

El desengrasante casero y efectivo a base de 6 ingredientes

El éxito de este desengrasante radica en la combinación de estos ingredientes: aceite de coco, oliva, manteca de karité (opcional), soda cáustica, agua destilada, ralladura de limón y aceite esencial cítrico. Todos estos componentes forman una mezcla que, al solidificarse, se transforma en un potente desengrasante en forma de jabón.

Para elaborar este desengrasante, es clave contar con elementos de protección como guantes y gafas. Primero, se mezcla la soda cáustica con agua destilada (siempre vertiendo la soda en el agua, nunca al revés). Luego se derriten los aceites y se combinan ambas preparaciones cuando alcanzan una temperatura cercana a los 37?°C. Al batir con mixer, se obtiene una pasta homogénea a la que se incorpora la ralladura y el aceite esencial, dando como resultado un desengrasante sólido que necesita 4 semanas de curado antes de usarse.

Ralladura de limón.
Fuente: iStock.

Este desengrasante no solo limpia eficazmente sino que aporta una fragancia fresca gracias al limón. Ideal para quienes buscan un producto multiuso, puede aplicarse tanto en superficies como en las manos o el cuerpo. El poder antibacteriano del limón refuerza el efecto de limpieza y transforma cualquier espacio en un ambiente saludable.

Desengrasante casero.
Fuente: iStock.

Optar por este desengrasante casero implica una elección consciente: es más económico que los productos industriales, libre de aditivos nocivos y perfecto para quienes siguen una filosofía de vida más sustentable. El hecho de poder hacerlo en casa también abre la posibilidad de convertirlo en un pequeño emprendimiento.