Truco de belleza
La planchita murió: cómo alisar el cabello de forma natural y sin dañarlo
Con unos pocos elementos y una técnica sencilla, es posible lograr un cabello liso, brillante y con volumen sin recurrir al calor extremo. Acá te contamos cómo hacerlo paso a paso.Cada vez son más las personas que buscan alternativas al alisado tradicional con planchita, sobre todo por los efectos negativos que deja el calor excesivo en el cabello. Por suerte, existen métodos menos agresivos que permiten conseguir un look liso y ordenado con herramientas que todas tenemos en casa. Una de las opciones más prácticas y efectivas es el uso del secador, siempre que se aplique de manera correcta.
Cómo alisar el cabello de forma natural y sin dañarlo
El primer paso fundamental para este tipo de alisado es la preparación del cabello para que siempre luzca natural. Se recomienda usar un champú con efecto alisador, seguido de un buen acondicionador que hidrate profundamente. Tras el lavado, el pelo debe secarse con una toalla, sin frotar ni retorcer. Es clave eliminar el exceso de agua suavemente para evitar frizz desde el comienzo del proceso.
Después del lavado, llega el momento de aplicar un producto que facilite el alisado y proteja el cabello. Puede ser un sérum o aceite vegetal como coco, argán, almendra o macadamia. Estos productos, además de suavizar la fibra capilar, forman una capa protectora contra el calor. Bastan unas gotas distribuidas en las palmas para cubrir el pelo de medios a puntas.
Para el secado, se necesita un buen cepillo redondo y un secador con función de aire frío. Esta modalidad permite alisar sin quemar el cabello, siempre que se trabaje por secciones, estirando los mechones con el cepillo mientras se aplica el aire. El truco está en tener paciencia y repetir el proceso lentamente en toda la cabeza, sin acelerar los pasos.
Una vez seco, el cabello debe sellarse con un acondicionador sin enjuague o spray fijador. Esto ayuda a mantener el efecto liso durante más tiempo y aporta brillo. Peinar nuevamente con cuidado es importante para definir bien la forma final. La clave es no saturar el pelo con demasiados productos, sino elegir los adecuados y aplicarlos de forma equilibrada.