Alimentación

Cuánta carne hay que comer por semana para no dañar al planeta

Descubre cuánta carne puedes consumir por semana para no dañar al planeta.
martes, 6 de mayo de 2025 · 11:00

Existen muchas personas que solo comen verduras (vegetarianos), mientras que otros eligen no consumir nada que sea de origen animal (veganos). Pero no podemos negar que todavía hay muchos que comen grandes cantidades de carne por semana.

En la siguiente nota te diremos cuánta carne puedes comer por semana (considerado como normal) para no dañar al planeta.

¿Cuánta carne hay que comer por semana para no dañar al planeta?

Un estudio realizado por la Universidad Técnica de Dinamarca ideó una dieta “sostenible”, porque cumple con los criterios nutricionales de una buena alimentación, pero también con los criterios para no causar tanto daño al planeta al consumir carne

Carne. Fuente: archivo Terra Chile

El objetivo de esta investigación es ver cuánta cantidad de carne se puede comer por semana (por semana) sin llegar a sobrepasar los límites planetarios, es decir, sin consumir más recursos de los que la Tierra puede generar.

Caroline H. Gebara, autora principal del estudio, aseguró: 

"El cambio global requiere acción política al más alto nivel, mientras que el cambio individual será mucho más fácil si contamos con mejor orientación y marcos que respalden opciones sostenibles".

Los investigadores analizaron varios factores, como por ejemplo los límites planetarios, las emisiones de Co2 que produce la industria, el consumo de agua y el uso de suelo. En este sentido, el consumo de carne puede sobrepasar los límites planetarios, incluso si fuera un consumo moderado.

Se recomienda limitar el consumo de carne roja a 2-3 raciones de 150 gramos (unos 500 gramos en total) por semana.

Carne. Fuente: archivo Terra Chile

¿Qué ocurre con la carne de cerdo?

No ocurre lo mismo con las carnes blancas y cerdo, ya que por ejemplo la cantidad ideal son exactamente 255 gramos por persona a la semana para mantener los límites planetarios a raya.

Por ejemplo, no es necesario dejar de consumir el queso o los huevos si se mantiene un consumo sostenible y "normal".