Receta sencilla

Ni de naranja ni de durazno: cómo hacer una deliciosa mermelada casera con solo 5 ingredientes

Una receta simple para transformar cebollas comunes en una delicia gourmet.
lunes, 5 de mayo de 2025 · 17:15

Las cebollas son protagonistas silenciosas de la cocina. Pero cuando se cocinan lentamente con ingredientes seleccionados, se convierten en un acompañamiento de lujo: la mermelada de cebolla. Ideal para realzar cualquier tabla de quesos, carnes asadas o incluso una hamburguesa casera, este preparado conquista por su intensidad, dulzor y profundidad de sabor.

Aunque no sean frutas, las cebollas contienen azúcares naturales que, al caramelizarse, se transforman en un almíbar espeso y aromático. Esa magia ocurre cuando el tiempo y el calor bajo se combinan con los ingredientes adecuados. ¿El resultado? Una mezcla brillante, suave y deliciosa que va bien en platos dulces y salados.

El secreto está en el fuego bajo y la paciencia: así se logra una textura brillante y un sabor intenso. Fuente: Canva

Ingredientes (para un frasco mediano)

  • 4 cebollas moradas grandes
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 4 cucharadas de azúcar rubia
  • 2 cucharadas de aceto balsámico
  • 1 pizca de sal

Pasos para prepararla

  1. Cortá las cebollas en tiras finas.
  2. Calentá el aceite en una sartén y añadí las cebollas con la sal. Cociná a fuego bajo, revolviendo ocasionalmente, durante 20 minutos.
  3. Incorporá el azúcar y el aceto balsámico.
  4. Continuá la cocción por 30 minutos más, hasta que todo tome un tono oscuro y la mezcla sea espesa.
  5. Retirá del fuego y dejá enfriar. Guardá en un frasco limpio con tapa hermética.
Con solo cinco ingredientes, podés preparar un acompañamiento ideal para carnes, quesos y panes. Fuente: Canva

Esta mermelada puede levantar desde una picada sencilla hasta un plato principal. Probala sobre una bruschetta con queso de cabra, en una tostada con manteca, o al lado de un lomo grillado. También se luce como ingrediente secreto en empanadas gourmet o pizzas caseras.

Además de ser fácil de hacer, esta receta permite experimentar: podés cambiar el tipo de cebolla, usar miel en lugar de azúcar o incorporar especias como pimienta rosa o nuez moscada. Lo importante es dejar que el tiempo haga su trabajo. Porque a veces, los sabores más intensos surgen de la paciencia.