Truco del hogar

Toma asiento antes de conocer por qué todo el mundo está poniendo unas cucharaditas de sal en las ventanas en invierno

El uso de sal en las ventanas durante el invierno se volvió tendencia en Europa. Este hábito, más allá de lo simbólico, tiene efectos prácticos que ayudan a mantener la casa seca y libre de humedad.
miércoles, 28 de mayo de 2025 · 23:00

Durante los meses más fríos del año, cuando el contraste de temperaturas en el hogar genera humedad en los vidrios, muchas personas están recurriendo a un viejo truco casero: colocar sal en las ventanas. La sal, colocada en pequeños recipientes cerca del vidrio, ayuda a reducir la condensación que suele formarse cuando la calefacción interior choca con el aire helado del exterior.

Todo el mundo está poniendo unas cucharaditas de sal en las ventanas

Lo interesante es que esta costumbre no es nueva, aunque se ha viralizado en redes sociales como uno de los métodos caseros más fáciles de aplicar. La sal actúa como un deshumidificador natural, capturando la humedad del ambiente sin necesidad de dispositivos eléctricos.

Este truco fue explicado por Andy Ellis, un especialista británico en mantenimiento del hogar, quien asegura que la sal ayuda a prevenir la aparición de moho y hongos en las superficies húmedas de las ventanas. Según él, mantener los cristales secos puede evitar consecuencias negativas para la salud.

Ventana con humedad.
Fuente: iStock.

En muchas casas, sobre todo aquellas con poca ventilación o ventanas mal aisladas, la acumulación de humedad en invierno es una realidad constante. Allí es donde la sal se convierte en aliada, ya que no solo evita el empañamiento, sino que también mejora la sensación térmica del ambiente. Esto se debe a que la humedad baja la temperatura percibida, y al eliminarla, el calor se conserva mejor. 

Sal. Fuente: iStock.

Además del beneficio funcional, muchas personas ven en la sal un componente simbólico que se asocia con la limpieza energética y la protección del hogar. Aunque este enfoque no tiene respaldo científico, se suma como una motivación más para adoptar el hábito. La recomendación es colocarla en frascos o pequeños cuencos cerca del marco de la ventana, renovándola cada dos semanas para asegurar su eficacia.