Receta sencilla

Torta de leche condensada, aprende a hacer este delicioso postre con solo 6 ingredientes

Ideal para la hora del mate o para cerrar cualquier comida con un toque dulce.
miércoles, 23 de abril de 2025 · 19:00

Hay recetas que logran un equilibrio perfecto entre lo práctico y lo delicioso. La torta de leche condensada es justamente eso: simple de hacer, con ingredientes que seguro tenés en casa, y con un sabor que conquista desde el primer bocado. Su textura esponjosa y húmeda la hace ideal para acompañar una ronda de mates o para guardar en la heladera y disfrutar durante la semana.

Esta preparación no requiere experiencia en repostería. Solo un poco de ganas y algo de tiempo. Acá te dejamos el procedimiento bien detallado para que no haya margen de error y el resultado sea una torta casera digna de repetir.

Ingredientes para esta torta de leche condensada

  • 3 huevos
  • 1 lata de leche condensada
  • 1 taza de harina leudante
  • ½ taza de leche
  • ½ taza de manteca derretida
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

Paso a paso para este increíble postre

  1. Precalentá el horno a 180°C y engrasá un molde mediano con manteca o aceite. También podés colocarle papel manteca en la base para desmoldarla con más facilidad.
  2. Batí los huevos con la leche condensada en un bol grande. Hacelo con cuchara de madera, batidor de mano o eléctrico. Asegurate de integrar bien ambos ingredientes hasta que la mezcla esté homogénea y sin grumos.
  3. Agregá los líquidos: incorporá la leche, la manteca previamente derretida y la esencia de vainilla. Mezclá bien para que se integren todos los sabores. Esta etapa es clave para que la torta tenga buena textura.
  4. Sumá la harina leudante tamizada. Hacelo de a poco, en forma de lluvia, mientras mezclás suavemente con movimientos envolventes. Esto evitará que se formen grumos y te va a ayudar a mantener la mezcla aireada.
  5. Verté la preparación en el molde y alisá la superficie con una espátula o cuchara. Llevá al horno durante 35 a 40 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga seco. El color dorado será tu mejor señal.
  6. Dejá enfriar a temperatura ambiente, desmoldá con cuidado y servila así como está, o espolvoreada con azúcar impalpable. Si querés una versión más golosa, podés cubrirla con una capa fina de dulce de leche o un glaseado casero.

Un postre que se adapta a todos los gustos

Si querés darle un toque personal, sumale chips de chocolate, coco rallado o ralladura de limón a la mezcla antes de hornear. También podés acompañarla con frutas frescas para una merienda más fresca y liviana.

Esta torta de leche condensada es ideal para resolver una merienda con poco presupuesto y sin renunciar al sabor. Es rendidora, se conserva muy bien y lo mejor: siempre deja a todos con ganas de repetir. ¿Qué más se puede pedir?