Receta sencilla

Lentejas caseras, aprende a preparar este clásico plato de abuela ideal para el invierno

Un clásico de la cocina casera que se reinventa sin perder su esencia.
lunes, 21 de abril de 2025 · 14:30

En tiempos de cocina exprés y delivery sin pausa, hay un plato que resiste: las lentejas. No solo por ser nutritivas y económicas, sino porque su sabor nos conecta con una cocina de paciencia, de fuego bajo y de recetas heredadas. Hoy, lejos de desaparecer, este guiso encuentra nuevas versiones que lo acercan a las mesas modernas sin perder su espíritu.

Con orígenes humildes, las lentejas han alimentado generaciones enteras en distintas partes del mundo. En América Latina, es casi una tradición que este plato diga presente en las casas durante los días fríos. No importa la región, siempre hay una abuela, un padre o una tía que tiene su propia manera de prepararlas.

Más allá de sus valores simbólicos, las lentejas son una fuente potente de proteínas, fibra y minerales. Su versatilidad permite combinarlas con verduras, carne, arroz o incluso dejarlas en su versión vegetariana, adaptándose a todos los gustos.

Un plato de siempre que vuelve con nuevos sabores. Fuente: Canva

Ingredientes para unas buenas lentejas

  • 2 tazas de lentejas
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla
  • 1 papa
  • 150 g de carne picada (opcional)
  • 1/2 taza de arroz
  • 3 dientes de ajo
  • 2 hojas de laurel
  • Sal y pimienta a gusto

Paso a paso para este tradicional plato

  1. Remojá las lentejas durante al menos 4 horas (si podés, dejalas toda la noche).
  2. Picá todos los vegetales en cubos pequeños.
  3. En una olla con aceite caliente, rehogá la carne con el ajo y los condimentos.
  4. Agregá las verduras y cociná por unos 10 minutos.
  5. Incorporá las lentejas escurridas, el arroz y agua caliente hasta cubrir.
  6. Cociná todo con la olla semi tapada a fuego bajo durante 30 minutos.
Nutrientes, tradición y calor en cada cucharada. Fuente: Canva

No hay secretos. Solo tiempo, cariño y una buena olla. Las lentejas siguen siendo el refugio perfecto cuando el frío aprieta y también cuando necesitamos un poco de hogar en cada cucharada.