Truco para cocina

Ni cada 1 ni cada 6 meses: cada cuánto hay que cambiar los tuppers, según una experta en seguridad alimentaria

Un error común en muchas cocinas puede estar afectando tu salud sin que lo notes.
jueves, 20 de marzo de 2025 · 18:30

En la rutina diaria, los tuppers se han convertido en aliados indispensables para almacenar y transportar alimentos. Sin embargo, su uso prolongado y el desgaste natural pueden representar un riesgo para la salud. La experta en seguridad alimentaria Merja Virtanen advierte que no cambiar los envases de plástico a tiempo puede provocar la migración de microplásticos y sustancias químicas a los alimentos.

No es necesario reemplazarlos cada mes, pero tampoco es recomendable esperar a que estén en condiciones deplorables. Virtanen sugiere estar atentos a ciertos signos evidentes de deterioro. Si el envase presenta manchas blancas, rayaduras o grietas, es momento de desecharlo. Estos daños pueden facilitar la liberación de compuestos tóxicos y afectar la seguridad de los alimentos almacenados.

Otro factor clave es la exposición al calor. Los envases que no estén etiquetados como "apto para microondas" no deberían calentarse en estos dispositivos, ya que las altas temperaturas pueden degradar los polímeros y liberar sustancias nocivas.

La experta en seguridad alimentaria Merja Virtanen alerta sobre el riesgo de la migración de microplásticos. Fuente: Canva

Impacto de los microplásticos en la salud

La preocupación por los microplásticos no es infundada. Estudios recientes han demostrado que estas partículas pueden llegar a órganos vitales como el cerebro, el corazón y el hígado. Según investigaciones publicadas en la revista Nature, los niveles de microplásticos en el cuerpo humano han aumentado significativamente en los últimos años, generando preocupaciones sobre posibles efectos inflamatorios y enfermedades crónicas.

No hay una regla única, pero los expertos recomiendan renovarlos cada 6 a 12 meses, dependiendo de la frecuencia de uso y la exposición a temperaturas extremas. Evitar los plásticos de baja calidad y optar por envases certificados para contacto con alimentos puede hacer una gran diferencia en la seguridad alimentaria.

Además, es importante lavar los tuppers con esponjas suaves y detergentes neutros para evitar un desgaste prematuro. La revisión periódica de su estado ayudará a prevenir riesgos innecesarios.

Manchas blancas, rayaduras o grietas son señales evidentes de que los tuppers ya no están aptos. Fuente: Canva

Alternativas más seguras

Si bien los tuppers de plástico son prácticos, existen opciones más seguras y sostenibles. Los envases de vidrio, acero inoxidable o silicona de alta calidad son alternativas duraderas que no liberan sustancias químicas nocivas. Elegir la opción adecuada no solo protege la salud, sino que también contribuye a reducir el impacto ambiental.