Psicología

Qué significa que una persona pueda hacer un ‘trébol’ con la lengua, según la psicología

Este curioso gesto, que no todos pueden realizar, podría estar relacionado con aspectos de la personalidad y el desarrollo cognitivo según algunos estudios.
domingo, 19 de enero de 2025 · 20:30

La lengua es un órgano compuesto por 17 músculos que desempeña funciones esenciales como el habla, la masticación y el gusto. Sin embargo, sus capacidades no se limitan a lo biológico, ya que ciertos movimientos, como hacer un trébol con, han despertado el interés de la psicología.

Qué significa poder hacer un trébol con la lengua según la psicología

La genética juega un papel fundamental en la capacidad de realizar ciertos movimientos con la lengua. Gestos como doblarla en tres lóbulos, simulando un trébol, no son habilidades adquiridas por entrenamiento, sino herencias transmitidas a través del ADN. Esta peculiar habilidad no solo es un rasgo genético interesante, sino que también podría reflejar una inclinación hacia la creatividad y la extroversión, según investigaciones psicológicas.

Más allá de ser un órgano funcional, la lengua se ha convertido en objeto de estudio en el campo de la psicología. Movimientos como el trébol son utilizados en pruebas para explorar la relación entre la flexibilidad muscular y la inteligencia. Este tipo de habilidad, además de ser genética, podría estar vinculada con la capacidad de resolver problemas y la habilidad para adaptarse a situaciones complejas.

Lengua. Fuente: iStock.

Además del trébol, existen otros movimientos peculiares de la lengua que también son objeto de estudio. Formar una "U" con la lengua está relacionado con mentes creativas y reflexivas, mientras que la dirección del movimiento hacia la izquierda o la derecha podría revelar características como la introversión o la energía expresiva.

Lengua. Fuente: iStock.

Aunque la genética determina en gran parte la capacidad de realizar gestos como el trébol con la lengua, el entorno también influye. Algunos niños que inicialmente no pueden realizar este movimiento logran desarrollarlo con práctica, lo que sugiere que el entrenamiento puede complementar las predisposiciones genéticas. Este hallazgo refuerza la idea de que habilidades simples pueden ser resultado tanto de la herencia como del esfuerzo personal.