Decoración del hogar

La pintura en las paredes no va más: regresa esta tendencia en deco de los años '90

Si quieres darle color a tus paredes, sigue estos consejos.
domingo, 27 de octubre de 2024 · 14:03

Decorar el hogar o los ambientes donde pasamos la mayor parte del día pueden mejorar nuestra autoestima y nuestra productividad. 

Por ejemplo, se ha comprobado que al mudarse a un nuevo hogar, una de las mejores cosas que se pueden hacer es pintar las paredes, ya que esto le dará a la casa un nuevo estilo y se verá renovada.

En esta ocasión te diremos qué tendencia deco que fue furor en los años 90 ha vuelto y será la mejor opción a elegir al momento de darle una nueva vida a tus paredes.

¿Qué tendencia deco ha vuelto a usarse?

Se trata de los papeles pintados o empapelados, los cuales vienen en diversos diseños o tamaños, y de esta forma se pueden usar para cubrir un cuarto o habitación completa, o quizás darle un detalle de color a la cocina o al baño. 

Incluso muchos de estos empapelados pueden usarse en muebles como sillones, poltronas, alacenas, heladeras o hasta en escritorios.

¿Cómo elegir el mejor papel pintado para la cocina?

La cocina es uno de los ambientes de la casa que siempre hay que limpiar, ya que la grasa de las comidas puede saltar a las paredes, muebles y electrodomésticos. Por lo tanto, si quieres empapelar esta parte de la casa, debes tener en cuenta algunos consejos.

Elige un papel pintado que sea plastificado, ya que de esta forma, en caso de que caiga sobre él un poco de aceite, podrás limpiarlo con un trapo o esponja. 

Procura elegir un diseño que vaya a tono con los muebles que tienes en la cocina. Combina colores, texturas o incluso arma tu propio diseño con retazos de papeles pintados

Por último te aconsejamos medir bien la pared tanto de ancho como de alto o la zona de la cocina donde vayas a colocar este papel pintado. Por lo general, cada rollo de papel suele tener medidas estándar, 53 cm de ancho x 10 m de largo, pero es distinto si el papel tiene dibujo o si es liso.

Corta el número de tiras que vas a necesitar y pégalas a la pared de a poco y procurando que no queden burbujas de aire debajo del papel. La siguiente fila se pone al lado, y cuando esté bien puesta hay que repasa bien las uniones con un pequeño rodillo para que no se noten.