Grafología

Así escribe una persona que se siente marginada, según la grafología

La forma en la que escribes o firmas un documento, puede definir si eres o no una persona marginada.
domingo, 13 de octubre de 2024 · 19:00

Gracias a la grafología, la cual se encarga de analizar la escritura y las firmas, podemos conocer mejor los rasgos de la personalidad de una persona. Este análisis suele ir acompañado de una entrevista y de autoinformes.

En esta ocasión te diremos cómo suele escribir una persona que se siente marginada, y que quizás ha sufrido bullying en algún momento de su vida. 

¿Cómo escribe una persona que se siente marginada?

Por lo general, las personas que se sienten marginadas pueden realizar una escritura que se conoce como disociada, en la cual queda separado el óvalo del palote. 

Grafología. Fuente: iStock (Mikhail Ognev)

Esto ocurre en letras como la -d-, la -g- y la -p-. Sucede cuando se ejecuta por un lado el óvalo y por otra el palote. A la vista, este tipo de escritura queda horrible, e incluso según el patrón de espacios que mantenga esa escritura puede confundirnos en la lectura tomando el óvalo por una -o- y el palote por una -L- (en la letra -d-). 

El psicólogo y psicoterapeuta Manuel J. Moreno asegura: "Podría ser exteriorización simbólica de una tendencia a la escisión o conflicto entre el yo y el ello (lo inconsciente)".

Por otro lado, el psicólogo Augusto Vels dice que este tipo de escritura está relacionada con la calidad y la relación familiar que tuvo la persona en su infancia. 

"El solo hecho de estar separados ambos elementos es una excelente señal de conflicto o desavenencia, signo frecuente en personas que han vivido una niñez con padres mal avenidos [...] y que se han sentido marginados afectivamente", dice Vals.

Grafología. Fuente: iStock (Natalia Shabasheva)

¿Qué significa que una persona sea marginada?

Una persona marginada es alguien que no se integra a la sociedad o un grupo de personas. En muchos casos esta marginación fue causada por un tercero, pero también pueden darse casos de marginación voluntaria, es decir, la misma persona se sintió como sapo de otro pozo y comenzó a alejarse.