Hay otros 3 factores condicionantes

¿Diseñados para la alegría? Científicos señalan que el 40% de la felicidad es genética

Los 3 componentes principales que influyen en los niveles de felicidad son la satisfacción con la vida, sentirse involucrado en las actividades diarias y sentir que se tiene un propósito en la vida.
viernes, 19 de noviembre de 2021 · 01:56

Pareciera que algunas personas nacieron con una predisposición para ser más felices y despreocupadas que otras, y las investigaciones indican que, sí, parte de tu sentido de bienestar puede estar en tus genes. Pero solo en parte

Tus genes constituyen aproximadamente el 40% de tu capacidad para ser feliz, dice a Insider la psicoterapeuta Susan Zinn de Susan Zinn Therapy en Santa Mónica, California

Pero eso no significa que serás infeliz si no naciste con ciertos genes. Zinn dice que "es completamente posible reconfigurar nuestros cerebros para la felicidad", porque el otro 60% de la felicidad se debe al estilo de vida y otros factores ambientales

Tipos de felicidad

La felicidad suele estar determinada por 3 componentes principales, según Zinn:

Satisfacción vital. Esto generalmente está relacionado con emociones positivas basadas en experiencias pasadas, presentes y futuras proyectadas.

Específicamente, tu pasado puede influir en la satisfacción de la vida futura al enmarcar el futuro en tu mente.

Por ejemplo, si sufriste un trauma en el pasado, entonces puedes pensar que tu futuro no será satisfactorio porque visualizas los peores escenarios. 

Sentirte comprometid@ con lo que haces todos los días. Ya sea en el trabajo, en las relaciones o en tu tiempo libre, es importante que sientas un compromiso con las personas con las que pasas el tiempo, tu carrera o tus pasatiempos.

Tener sentido y propósito en la vida. Esto puede describirse como sentir que lo que haces en la vida es importante, que tienes metas o aspiraciones, o quizás, que lo que haces ayuda a otros

¿Existe un gen de la felicidad?

Las investigaciones indican que podemos heredar muchos rasgos, incluido el optimismo, la autoestima y la felicidad.

Entonces, según esa lógica, sí, hay genes que pueden predisponerte a una disposición más feliz.

Por ejemplo, un estudio de 2011 encontró evidencia prometedora de que las personas con cierta forma del gen llamado 5-HTTLPR informaron una mayor satisfacción con la vida. 

Además, otro estudio histórico en 2016 que relacionó formalmente la felicidad con la genética involucró el ADN de casi 300,000 personas. Los investigadores identificaron tres variantes genéticas específicas asociadas con el bienestar.

Pero también encontraron que estas variaciones genéticas no eran el único factor. Una interacción de la genética y el medio ambiente también contribuyó a la felicidad.  

¿Puedes aprender a ser más feliz?

A pesar de tu composición genética, hay formas en las que puedes aprender a ser más feliz, incluso en tiempos difíciles. Otros rasgos, como la resiliencia, se pueden cultivar con el tiempo.

"Tienes una opción", dice Zinn. "No es diferente a decidir qué ponerse o qué comida pedir. Cuando se trata de felicidad, hay mucho que podemos hacer al respecto".

Una forma de lograr un estado más feliz es dejar de lado la búsqueda del perfeccionismo que se enfoca solo en el objetivo final del éxito, dice Zinn.

Vincular la felicidad con el perfeccionismo y el éxito es común, pero te obliga a concentrarte en la cúspide de lo que quieres conseguir en vez de disfrutar el viaje de lo que sucede en el camino a lograrlo, que es donde se encuentra la mayor parte del aprendizaje y la riqueza de las experiencias. 

Aquí hay otras formas prácticas de elegir la felicidad:

Practica el voluntariado. Hacer algo por los demás te quita cambia el foco haciéndote salir de ti mism@ y puede ser inmensamente gratificante, según una investigación de 2020.

Incluso si no puedes comprometerte regularmente a ser voluntario, piensa en pequeñas cosas que puedas hacer para ayudar a los demás, como enseñar a quien no pueda pagar clases particulares, visitar un orfanato para entregar cariño, salir a ofrecer un té o un café caliente a la gente sin hogar en las noches de invierno, entregar pañales de adulto o yogurt sin lactosa y diet a un hogar de ancianos, etc.

Ejercicio. La actividad física no solo es útil para el cuerpo, también es excelente para la mente, dice Zinn.

El movimiento ayuda a liberar la dopamina química que te hace sentir bien. Las pautas federales actuales recomiendan 150 minutos de actividad física moderada a la semana, que se divide en 30 minutos, cinco días a la semana

Nutrición. Una dieta saludable puede tener un gran efecto en la confianza en sí mismo, la salud y la felicidad posterior.

Si te estás preguntando qué tipo de alimentos comer, un estudio de 2012 encontró que una dieta basada en plantas puede mejorar tu estado de ánimo.

Además, la dieta DASH y la dieta mediterránea son muy recomendadas por los nutricionistas. 

Sal a la naturaleza. La naturaleza te ayuda a sentirte humilde por lo que te rodea, reduce el estrés y te ayuda a sentirte más conectado con el mundo, lo que puede llevar a una mayor satisfacción con la vida

Muestra gratitud y practica la bondad. Una forma de hacer esto, según Zinn: mantén un frasco de bondad con un bloc de notas y un lápiz cerca. Todos en casa pueden anotar los actos amables que hayan realizado en una semana determinada o que otros hayan hecho por ellos. Al final de la semana, puedes elegir qué hacer con los elementos del frasco, como leerlos en voz alta

Risa. Las personas que pueden encontrar el humor incluso en las circunstancias más oscuras o locas a menudo pueden aumentar su felicidad .

Sintoniza el significado y la espiritualidad. La meditación de atención plena, la espiritualidad, comprender la naturaleza, el cosmos y sus energías o una conexión con una conciencia superior pueden ayudar a dar un mayor sentido de propósito en la vida.

En resumen 

Aunque la investigación sugiere que la felicidad se hereda hasta cierto punto, no está limitada por tu ADN.

La capacidad de sentirse feliz requiere práctica y se puede lograr con la mentalidad adecuada.

El voluntariado, el ejercicio, la naturaleza y la atención a las prácticas de gratitud son solo algunas de las cosas que puedes hacer para aumentar tu sentido de satisfacción con la vida, bienestar, propósito y, en última instancia, felicidad.

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