Salud sexual

Asma y sexualidad: ¿Puede limitar las relaciones íntimas?

Según una encuesta que se llevó a cabo entre pacientes que padecen asma, el 79% asegura que la enfermedad perjudica sus relaciones sexuales.
jueves, 25 de junio de 2020 · 20:32

El asma es una de las enfermedades más frecuentes y, para colmo de males, es crónica. Se calcula que esta afección se presenta en un 8% de los niños y a un 5% de los adultos.

En el año 2015 la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimaba que cerca de 235 millones de seres humanos la padecen en todo el orbe.

El asma se caracteriza, sobre todo, por ataques constantes en los que, al que la padece, le falta el aire y tiene también sibilancias. Trae consigo múltiples dificultades que afectan sobremanera la vida de aquellos que la padecen, incluso para llevar a cabo simples tareas domésticas, de sus estudios, de su trabajo, a la hora de llevar a cabo actividades físicas y, por supuesto, en su desempeño sexual.

Boehringer Ingelheim, realizó en 2015 .a encuesta internacional A shadow at work, en la que participaron 300 pacientes con asma. De forma sorprendente, el 79% dijo que la enfermedad le traía consecuencias negativas en sus relaciones sexuales, y más de la mitad (el 67%) aseguró incluso sufrir empeoramiento de sus síntomas luego de cada encuentro sexual a causa del esfuerzo propio del coito.

Vicente Plaza, jefe del Servicio de Neumología del Hospital de Sant Pau en Barcelona y coordinador del comité ejecutivo de la Guía Española para el Manejo del Asma (GEMA) aseguró en su momento: 

Las relaciones sexuales pueden desencadenar síntomas de asma, incluso en algún caso, crisis asmáticas”.

Claramente, las relaciones sexuales entran en el rango del ejercicio físico y las personas que padecen asma, y en mayor caso aquellos pacientes que no se controlan habitualmente, pueden sentir que sus síntomas empeoran después del sexo.

El experto también insistió en que la falta y el desorden en el tratamiento y también el mal uso del inhalador (situación bastante habitual que se presenta casi en el 50% de los casos) son dos de los principales factores que detonan estas crisis; ya que la gran mayoría de pacientes asmáticos que son responsables con su enfermedad deberían poder desarrollar una vida normal. Es más, hay incluso casos de deportistas de alta competición que padecen de asma.

Ahora, en el caso de que tengas asma y seas responsable, controles la enfermedad y tomes todos tus medicamentos y, aún así identificas alguna limitación a la hora de mantener actividad sexual, se debe incluir medicación de rescate o alivio como un broncodilatador de acción rápida que debe tomarse entre 10 y 15 minutos antes de desarrollar la actividad sexual, al igual que se puede tomar antes de cualquier otra actividad física.

Para añadir más datos al tema, hay otro estudio que fue publicado en 2018 en Archivos de Bronconeumología, la revista científica editada por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). Esa investigación llegó a la conclusión de que la cuarta parte de los pacientes con asma le atribuyen sus problemas sexuales al hecho de sufrir la enfermedad.

"Los estudios que evalúan la calidad de vida sexual de los pacientes con asma son escasos o tienen diseños o metodologías también limitadas. No obstante ya habían encontrado que el coito puede desencadenar una exacerbación del asma que requiera acudir a un servicio de urgencias, hospitalización o incluso ventilación asistida”, explica en este trabajo el doctor José Gregorio Soto, neumólogo y miembro de SEPAR.

En dicho estudio, el análisis se realizó entre 276 participantes - 172 asmáticos y 104 personas sanas- y constató que las personas con asma, efectivamente pueden sufrir una disfunción en la esfera sexual con mayor frecuencia que la población sana, en todos los sexos y géneros, y -como al igual que en el primer estudio- que “probablemente, la falta de control de la enfermedad sea uno de los factores que más contribuyen a la existencia de esta disfunción

 

Falta de ganas y disfunción eréctil

En el caso masculino la disfunción eréctil (que se define como la incapacidad persistente para lograr y mantener una erección adecuada que permita una relación sexual satisfactoria) se encontraba en el 44% de los asmáticos que sirvieron de fuente para el estudio, frente al 25% de los voluntarios sanos. También se concluyó que era más intensa en aquellos hombres asmáticos en base a la gravedad de su asma.

En cuanto a las mujeres asmáticas, las áreas que más las afectan fueron el deseo y la satisfacción general. Aquellas que presentan episodios graves, señalaron que sentían menor excitación, problemas para llegar al orgasmo y dolor durante el coito.

Además del uso de un broncodilatador o inhalador antes de la intimidad, los expertos recomiendan evitar exponerse a posibles alergénicos y en pacientes sensibles al látex, el uso de condones de piel de cordero o de polímeros de plástico.

“El asma inducido por el uso de condón (condom induced asthma), es otro tipo de asma desencadenado en el coito originado por la sensibilización al látex o a antioxidantes/productos químicos que se usan en su lubricación. Puede ocurrir tanto en sexo masculino como en femenino y estos pacientes suelen además experimentar inflamación local y prurito durante el coito”.