Estudio

Confinamiento: La soledad modifica el funcionamiento del cerebro

Según el estudio, las personas que llevan una vida solitaria podrían ser fácilmente reconocibles gracias a su actividad cerebral.
lunes, 22 de junio de 2020 · 10:07

En la revista Journal of Neuroscience, apareció recientemente un estudio que señala que el cerebro de las personas solitarias representa a la propia persona como a los demás, de diferente manera a como lo hace el cerebro de aquellas personas que son más activas socialmente.

En el resúmen del estudio se señala lo siguiente:

"La conexión social es crítica para el bienestar, pero aún se desconoce cómo el cerebro refleja nuestro apego a otras personas. Combinamos análisis de imágenes cerebrales univariados y multivariados para evaluar si el cerebro organiza y cómo organiza las representaciones de los demás en función de lo conectados que están con nuestra propia identidad."

Para realizar la investigación sobre los efectos que tiene la la vida social y su intensidad en el cerebro, las autoras del estudio —Meghan Meyer y Andrea Courtney, del Colegio Dartmouth y la Universidad de Stanford— analizaron a 43 sujetos de estudio con imágenes de resonancia magnética, mientras les pidieron que pensaran en sí mismos, en 5 personas de su entorno cercano, en 5 conocidos y 5 celebridades. Luego de analizar los resultados del experimento, pudieron concluír que el cerebro agrupa las representaciones de personas en 3 segmentos: la propia persona, su entorno social y las personas famosas a las que el sujeto no conoce directamente.

Además, descubrieron que los sujetos de estudio tendían a representar de forma similar a ellos mismos a las personas de su entorno más cercano.

Cuando uno piensa en sus próximos se activa la corteza prefrontal medial, la región del cerebro que se asocia con el concepto del yo, explican las autoras.

 

De aquello, se colige que las personas más solas podrían ser fácilmente identificadas en función a la forma en que opera su cerebro, indica Meyer en un comunicado del colegio.

“Si tuviéramos un sello de actividad neuronal que reflejara la autorrepresentación y uno que reflejara la representación de las personas cercanas, veríamos que los sellos de actividad neuronal de la mayoría de nosotros serían bastante similares. Sin embargo, para las personas más solitarias, la actividad neuronal realmente se diferenciaría de la de los demás”, señala.

“Es casi como si tuviera una constelación específica de actividad neuronal que se activa cuando piensa en sí mismo. Y cuando piensa en sus amigos, se recluta gran parte de la misma constelación. Sin embargo, si está solo, cuando piensa en los demás se activa una constelación bastante diferente a la que se activa cuando piensa en sí mismo. Es como si la representación que su cerebro tiene de usted estuviera más desconectada de la de las otras personas, lo que es consistente con lo sola que dice sentirse la gente”, agrega Meyer.