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RECETA PASO A PASO: Cómo hacer cebolla caramelizada

Acá te dejamos una maravillosa y simple receta que te va a tomar apenas media hora, pero te vas a lucir y le aporta notas extraordinarias a sandwishes y otras preparaciones
viernes, 16 de octubre de 2020 · 10:31

Antes que nada, te vamos a señalar algunas consideraciones muy importantes:

1.- La cebolla se reduce mucho de volumen al cocinarla. Si quieres preparar suficiente como para guardar en un frasco y mantenerla, te recomiendo hacer 4 cebollas grandes o aproximadamente 1 kilo. Para que te hagas una idea, con 2 cebollas sale una cantidad suficiente como para una pizza para 4 personas. 1 kilo de cebollas te permitirá llenar medio pote de mermelada.

2.- Otra consideración muy importante es que debes tener mucho cuidado de no quemar la cebolla, ya que se pone amarga y ahí o hay vuelta atrás. Entonces te recomiendo que cocines con el tiempo suficiente para prestarle atención al asunto.

Manos a la obra!

Lo primero que tienes que saber es que para caramelizar la cebolla, lo que buscamos es provocar las reacciones de Maillard.

No hay que tener un nóbel de química para cocinar, pero está bueno aprender un poco ¿verdad? La reacción de Maillard consiste en un conjunto de reacciones químicas que se producen entre las proteínas y los azúcares de los alimentos cuando están a altas temperaturas y que generan ese color, sabor y olor a tostado tan delicioso que aparece, por ejemplo, en los asados, el café, la cerveza y también en la cebolla caramelizada.

Para que esto ocurra es necesario cocinar la cebolla a fuego muy lento y con un poco más de aceite de lo habitual. Así evitamos que se tueste antes de tiempo.

Habitualmente todo el proceso suele llevar entre una hora y hora y media (repito) a fuego muy lento. Pero si andas con escasez de tiempo hay un truco estupendo y maravilloso para conseguir acelerar este proceso.

Ingredientes para la cebolla caramelizada

  • Cebolla en juliana: 1 kg
  • Aceite de oliva virgen extra: 10 ml
  • Bicarbonato sódico: cucharadita1

Cómo hacer cebolla caramelizada o confitada fácilmente

  • Dificultad: Media
  • Tiempo total: 55 m
  • Elaboración: 10 m
  • Cocción: 45 m

Lo primero que debes elegir es cómo quieres tu cebolla. Puedes hacerla de 2 maneras: de tipo mermelada y en hebras.

Para la primera forma, debes picar la cebolla en cuadritos, como si fueras a preparar un pino de empanadas. Ese corte se llama Brunoise.

Yo suelo preferir que esté en hebras largas por lo que corto las cebollas en juliana (que es lo mismo que cortar la cebolla "pluma", así como para una ensalada a la chilena)

Como vamos a picar un kilo de cebollas, te recomiendo que las piques bajo el agua y con un colador debajo. Así no lloras tanto. A mi después de llorar se me hinchan los ojos, se ponen rojos y me da un sueño atroz. No sé si te pasa, pero es harta cebolla así que piensa en trucos para no llorar... tanto.

Una vez que ya tienes listas y picadas todas las cebollas, debes poner una sartén amplia con aceite de oliva y echamos toda la cebolla, añadiendo un puñadito de sal y removemos bien para que todas las hebras se impregnen ligeramente con aceite.

El tema del aceite, en realidad es una tontera. Todas las recetas dicen que pongas aceite de oliva, pero a mí me parece que el sabor es muy invasivo y, personalmente, prefiero el de maravilla. Pero cualquier aceite vegetal viene bien. Incluso el de maíz, aunque también tiene un sabor bien característico. 

Pero lo que te quiero decir es que el aceite que tengas está bien. No dejes de cocinar si no tienes aceite de oliva en casa ya que sabemos que es NADA económico y por ahí sólo alguna gente lo puede tener en sus cocinas.

Luego, con el fuego al mínimo, la cebolla tardará aproximadamente 5 minutos en empezar a pocharse.

Para acelerar el proceso y conseguir caramelizar la cebolla en una media hora aproximadamente, añadimos una cucharadita de postre de bicarbonato espolvoreándola sobre la cebolla.

Con el bicarbonato se consigue que los azúcares naturales de la cebolla y parte de su agua salgan antes. Tras un par de minutos, la cebolla estará de un color amarillento y parecerá nadar en su jugo.

Llegado a este punto, debes seguir reduciendo la cebolla lentamente, removiendo suavemente hasta que la cebolla se va oscureciendo al transformarse sus azúcares en caramelo y mientras el agua se va evaporando. 

Al cabo de 30 minutos la cebolla está perfectamente caramelizada y lista para su uso.

Un poquito más dulce

Aunque personalmente prefiero utilizar la cebolla caramelizada en sus propios azúcares, se puede rematar el proceso dando un mayor toque de dulzor y un color más intenso añadiendo los ingredientes opcionales cuando ya se ha caramelizado la cebolla, es decir, después de los 30 minutos.

En ese caso, puedes añadir dos cucharadas pequeñas de azúcar (blanca o morena) y debes seguir removiendo durante dos o tres minutos más hasta que el azúcar haya desaparecido transformándose en más caramelo y oscureciendo la cebolla.

También se puede añadir un chorrito de aceto o su reducción, consiguiendo interesantes notas ácidas que contrastan con la cebolla caramelizada.

Con qué acompañar la cebolla caramelizada

La cebolla caramelizada tiene muchos usos en la cocina. Desde intensificar el sabor de una tortilla de papas a formar parte de uno de los ingredientes estrella de una hamburguesa bien preparada.

También la puedes usar como base en canapés, le puedes echar a un pan como base y luego puedes añadir jamón acaramelado. Le puedes añadir a la pizza como ingrediente extra; puedes usarla en una fugazza. También le puedes echar a las papas cocidas. La verdad es que son muchísimas las aplicaciones que tiene este producto.

Personalmente me encanta para acompañar un buen pan con queso derretido en el microondas y un poco de orégano.

También está buenísima para un sandwish de queso fresco y jamón. O un arroz con bistec (le echas un poco de cebolla a la carne y queda ¡ay dios mío!). Al final de cuentas es un productazo que no debieras perderte.

Ojalá que la prepares y te encante.