




Ambos profesionales se han especializado en Europa y la India en diversas terapias alternativas y consideraron que era hora de abrir un lugar que acogiera a este grupo, tradicionalmente discriminado por la sociedad.
Karen Talamilla explicó que principalmente les interesa acoger y tratar el tema tanto en la comunidad gay como ante el resto de la sociedad, para aportar a construir una sociedad más justa y feliz para todos, ayudando a que las personas con orientación sexual diferentes sean responsables y más felices.
"Efectivamente hay mucho miedo en estos grupos de mostrarse como son. Nosotros queremos acompañarlos para que se liberen del miedo y que se puedan expresar con libertad y honestidad”, explica la psicóloga.
De sus palabras se comprende que no existe un abordaje “de conversión” hacia el tema. Lo que pasa a veces en consultas de psicólogos, donde algunos aún intentan aplicar terapias que devuelvan a la tendencia heterosexual alguien que no lo es, acá no sucederá ya que parten de la aceptación profunda del ser humano y la valoración de él como es.
“La homosexualidad no es algo que se corrija o no tiene sentido corregir. Todos tienen derecho a expresar su sexualidad libremente", comenta Talamilla, quien niega que este tipo de centros sea una forma de construir guettos.
