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 Historias de estigmas: Un fenómeno mayoritariamente femenino
03 de Octubre de 2008 07:00

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BAJADA<br><i>Agencias</i>


A lo largo de la historia se han dado varios casos de mujeres que han presentado heridas que aparecen sin explicación y que no dejan de sangrar. Mientras algunos aseguran que esto es provocado por la mente, otros piensan que se trata de algo divino o derechamente diabólico.

Por Jessica Ramos V.<

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SANTIAGO, octubre 3.- Estigma es una palabra griega que significa “marca en el cuerpo”. Durante años tanto científicos, teólogos como historiadores, han intentado encontrar la razón por la cual hay personas que, en sus cuerpos, sin explicación alguna, presentan llagas que sangran sin parar, situaciones, que en algunos casos son consideradas como señales divinas.

Pero también están los estigmas diabólicos que se materializan en el cuerpo en forma de arañazos y hasta marcas de latigazos.

La mayoría de estos casos inexplicables recaen en mujeres y para averiguar la razón, contactamos a Hugo Zepeda, teólogo y especialista en fenómenos paranormales, quien nos entregó su visión.

“Las mujeres son más proclives a percibir o vivir fenómenos sobrenaturales por su esencia, es decir, por su naturaleza más sensible y emotiva”, aclara el especialista que además recalca que “a la vez la mujer siempre ha sido más proclive a las posesiones demoníacas, ya que durante la historia, siempre se ha considerado que el diablo puede seducir más a las mujeres que a los hombres justamente por su naturaleza más afectiva”, agrega.

Ahora, por lo general, la aparición de estigmas, va unido a habilidades sobrenaturales como la capacidad de no comer durante años, manteniendo el peso, o adivinar enfermedades de otras personas.

¿Son reales?

Historias de estigmas: Un fenómeno mayoritariamente femenino

Durante el transcurso de los años han aparecido una serie de teorías que explican este fenómeno. De acuerdo a algunos estudios realizados por siquiatras, la aparición de los estigmas serían tan sólo la clara señal de que la persona en cuestión padece de histeria y de delirios múltiples. Incluso hay estudios que indican que las angustias y problemas patológicos pueden expresarse a través del cuerpo.

La Iglesia Católica, en cambio, considera que es posible que una persona tenga estigmas, ya que implicaría que esa mujer u hombre tienen una vida intensamente espiritual y una relación mística y muy cercana con Dios.

Sin embargo, la Iglesia ha establecido una serie de criterios para determinar con certeza la autenticidad de los estigmas divinos, entre ellos, que la llaga no se infecte, que aparezca de manera espontánea, que no se cure con medicamentos y que esté localizada en los lugares de las cinco llagas de Cristo.

Los estigmas invisibles

El caso de Santa Catalina Benincasa, más conocida como Catalina de Siena, es uno de los más emblemáticos de mujeres con estigmas. Esta mujer, que vivió durante el siglo XIV, teniendo tan sólo siete años, consagró su vida a Dios y realizó el voto de castidad.

Sin embargo, cuando cumplió 12 años, le anunciaron que estaba preparando su matrimonio, antes esto, Catalina reaccionó con furia y en un acto de rebeldía se cortó todo el pelo y se colocó un velo sobre su cabeza. Ya a los 18 años, decidida a dedicarle su vida a Dios y a la oración, tomó el hábito.

Años más tarde, según ella misma confesó, comenzó a tener visiones de lo que ella describía como el infierno, el purgatorio y el cielo. Fue luego de esto, que en 1375 comenzaron a aparecer en su cuerpo diversas llagas que no dejaban de sangrar y que tenían a los médicos de la época completamente consternados.

Sin embargo, según relata esta Santa, rezó para que sus llagas fueran invisibles, algo que logró, sin embargo, siguió sintiendo el dolor que le producían esas heridas.

¿Son reales?

Historias de estigmas: Un fenómeno mayoritariamente femenino

La joven francesa

El caso de Marthe Robin es mucho más reciente y no deja de ser interesante. Ella fue una joven francesa de origen humilde, que a los 16 años comenzó a padecer de unas fuertes jaquecas. Finamente a la edad de 26 sufrió una parálisis de todos sus músculos que la postró de por vida en una cama.

De acuerdo a los médicos de la época, el diagnóstico de Marthe no era nada alentador, todo lo contrario, ya que se le dio tan sólo unos meses más de vida.

Esto fue un duro golpe para sus padres quienes al enterarse de tan mala noticia, llamaron de inmediato a un sacerdote para que le diera la extremaunción. Marthe, quien siempre había sido una mujer muy religiosa, optó por no comer nada más que no fuera la sagrada hostia. Y lo más increíble es que logró hacer esto hasta el día de su muerte sin bajar ni un sólo kilo.

Luego, y sin ninguna explicación, cada Viernes Santo, Marthe presentaba llagas tanto en sus manos, pies como en su cabeza. Y así siguió esto hasta que murió a los 50 años. Este caso fue seguido tanto por científicos como por la Iglesia Católica, pero hasta hoy no existe ninguna explicación lógica para esto.

La que lloraba sangre

Su nombre era Teresa Neumann y nació en 1898 en Alemania, su caso fue tan asombroso, que es considerada como la “estigmatizada del siglo XX”. Esta mujer, de profunda fe católica, padecía de una extraña y desconocida enfermedad provocada por una luxación de su espina dorsal, lo que la llevó a estar postrada en su cama durante la mitad de su vida.

Esta mujer comenzó a tener visiones, la primera de ellas fue con Santa Teresa de Lisieux quien se le apareció el mismo día de su beatificación, más tarde tuvo una segunda visión y sin explicación alguna, dejó de estar postrada y comenzó a caminar.

Luego de esto, comenzaron a aparecer en distintas partes de su cuerpo, diversas llagas que no podían ser sanadas por los médicos. Además, lloraba sangre, no comía y según se cuenta, también poseía capacidades clarividentes y hasta telepatía.

De acuerdo a las personas que la vieron, sus llagas iban cambiando de forma, por eso es que algunos decían que eran rectangulares y otros que eran redondas. Ahora, su caso fue polémico, ya que si bien el Papa Pío XII no dudó en sus estigmas, la Iglesia Católica nunca quiso pronunciarse oficialmente sobre su caso.

En 1962 Teresa Neumann muere producto de una ataque cardíaco y tras su fallecimiento se siguen dando fenómenos extraños como el que su cuerpo no se descompuso hasta pasado los cinco días de su muerte.

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