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Proyecto de inserción laboral pionero en nuestro país

Personas con discapacidad mental acceden al mundo del trabajo

Este es un paso fundamental en el proceso de rehabilitación y reinserción social de personas con discapacidad mental y constituye una esperanza para los más de 61 mil chilenos con diagnóstico intelectual o psiquiátrico que pertenecen al 25% más pobre de la población y se encuentran en situación de exclusión.

En plena crisis económica y cuando se prevé que este año cerrará con elevados índices de desempleo, un grupo de personas con discapacidad mental de la Fundación Rostros Nuevos del Hogar de Cristo, inicia un desafío laboral en una empresa privada, como parte de su proceso de rehabilitación y reinserción social.

Se trata de un proyecto pionero en Chile que beneficiará a 8 personas -con diagnósticos que van desde retardo mental hasta esquizofrenia- quienes se desempeñarán como “Asistentes de calidad” de la empresa Konecta, perteneciente al Grupo Konecta España, que en nuestro país ofrece servicios de call center a importantes compañías nacionales y extranjeras.

El trabajo consiste en evaluar la calidad de la atención que entregan a los clientes los ejecutivos del call center en aspectos como calidez, amabilidad e interés hacia el cliente, entre otros.

Para ello, la empresa habilitó una sala equipada con modernos computadores en los talleres laborales de Rostros Nuevos, para que adquieran la práctica y cumplan las horas de entrenamiento necesarias para poder optar a un cupo en las oficinas de la empresa, generando así oportunidades para otros usuarios.

Rostros Nuevos es una fundación asociada al Hogar de Cristo que acoge a 530 personas adultas con discapacidad mental en situación de pobreza y exclusión social, a quienes les entrega herramientas para el máximo desarrollo de sus capacidades, favoreciendo su proceso de rehabilitación, vinculación familiar y reinserción social.

En Chile hay más de 61 mil personas con discapacidad mental moderada a severa que son parte del 25% más pobre de la población, de los cuales el 54% no tiene acceso a atención especializada en salud mental al menos una vez al año.