
Anderson debía viajar en la mañana desde Lima, Perú, pero se tomó la decisión de hacerlo mejor en la tarde. Pésima idea, porque los vuelos se atrasaron y finalmente no hubo caso con que pudiera llegar a tiempo.
En primera instancia se pensaba hacer el concierto de todas maneras, con un considerable retraso, saliendo al escenario como mínimo a la 1:30 de la madrugada. Pero ni eso se pudo hacer.
La productora informó que se está estudiando para cuándo hacer con el esperado y esquivo show de Anderson. Depende de la disponibilidad del Caupolicán, que este sábado recibe el recital de The Kooks y el domingo la Cumbre del Metal Chileno. Por lo pronto, la postergación es "hasta nuevo aviso".
Como esto se supo hace pocos instantes, y la hora original del evento era a las 21:00 horas, la gente ya ha llegado al lugar. Pueden entrar de todos modos a la fiesta brit que hay en el lugar (de la que Anderson iba a ser el plato fuerte), dejando su entrada intacta, sin que se les corte, pues después puede ser utilizada en el caso de que el concierto se haga otro día.
Quienes no quieran esperar y deseen la devolución de su entrada, esto se realizará a partir del lunes 15 de junio, en las sucursales de Ticketmaster o donde compraron la entrada.
Mala cosa para la fanaticada de Anderson, que aún tiene la espina clavada de la bochornosa cancelación del año pasado, en que después el mismo cantante "funó" al productor de entonces (que no tiene nada que ver con la productora de esta vez), publicando sus teléfonos y correos por lo que encontró una gestión totalmente “trucha”. Esta vez se trataría de un imponderable y queda por ver si es que la situación se salva haciendo el recital otro día.
