
“Queremos que todos los actores de la sociedad sean parte de un cambio de mentalidad. Que seamos capaces de asumir realidades que no nos gusta ver y ser agentes activos en cambiar esas realidades. Por eso en esta campaña apelamos a la voluntad que sabemos que existe en cada uno de los chilenos, para generar grandes cambios en las comunidades más pobres del país. Estamos dispuestos a recorrer todo el país para aunar esas voluntades y con eso, poder construir junto a pobladores, dirigentes y voluntarios, un Chile más justo”, comentó el Director de Comunicaciones, Gonzalo Vallejo a Portalinmobiliario.com.
La ayuda de los socios es importantísima para que sigan desarrollando los programas en las distintas áreas de acción de UTPCH. “Un socio que aporta mensualmente $3.000, ayuda a apadrinar el reforzamiento escolar de un niño durante un año. $15.000 mensuales, en un período de cuatro años ayudan a mejorar la calidad de viviendas que entregamos a una familia de campamento, y un aporte de $10.000, en un periodo de un año apoyará a un nuevo microempresario o creará dos nuevos Grupos de Ahorro”, explicó la Directora del Área Comercial, Antonella Sassi.
El éxito en la campaña permitirá que el desafió de terminar con los campamentos esté un paso más cerca. Actualmente hay más de 30 mil familias que se encuentran en esta condición.
En sus 15 años de vida, la organización sin fines de lucro ha volcado sus fuerzas en enfrentar este problema. Al comienzo con soluciones habitacionales de emergencia para posteriormente abocarse a las definitivas.
Cambios en las viviendas
Las viviendas que entrega Un Techo para Chile a las familias sin un hogar han sostenido con el correr de los años múltiples mejoras y avances. “En el inicio se desarrolló soluciones de emergencia para los sectores más vulnerables de Chile. Desde el año 2004 y en conjunto con las familias, UTPCH se conformó como EGIS, gestionando proyectos de vivienda definitiva, financiados por subsidios estatales”, señaló el Director de Vivienda Definitiva, Vicente Burgos.
Uno de los cambios más significativos es el aumento de la superficie del inmueble. Desde el 2004, se entregan viviendas con 54m², ampliable a 61m². Medidas superiores a los 38m² que caracterizaban a los proyectos habitaciones en años anteriores. “Esto se logró gracias a una gestión eficiente y a la asociatividad con entes privados. Aunque las tecnologías de la construcción se han mantenido similares en el tiempo, también han cambiado considerablemente los estándares de las obras y la fiscalización de los entes públicos”, afirmó Vicente Burgos.
Las viviendas se construyen en las comunas de origen de las familias con el fin de que participen en el diseño de la obra y el proceso de ampliación sea más fácil. Así, aumentarían de 2 a 3 los dormitorios.
El equipamiento también ha evolucionado. Si antes el trabajo se basaba principalmente en la construcción de mediaguas, ahora UTPCH levanta barrios que cuentan con áreas verdes y equipamiento comunitario que se ajustan a las necesidades de los residentes.
Algunos de los elementos que se incluyen son sedes sociales, espacios deportivos, juegos infantiles y mobiliario urbano.
Integración social
Otra de las transformaciones más notables de esta ONG es la formación de barrios sustentables a través del trabajo conjunto de pobladores, voluntarios y profesionales en la construcción de soluciones habitacionales definitivas que permitan el desarrollo social de sus habitantes.
“La principal característica del barrio es su cercanía con el lugar actual de residencia. De esta forma las familias no pierden sus redes sociales. Además, el barrio debe tener accesibilidad a transporte público y estar cercano a equipamientos comunales, centros de salud y establecimientos educacionales. Para que se aseguren resultados sustentables a largo plazo, la búsqueda de terreno se hace junto a las familias”, explicó Burgos.
“La integración social se logra con distintas instancias de participación. Desde la búsqueda del terreno, talleres de diseño para el diseño del barrio, seguimiento de la construcción y luego talleres en el barrio. Todas estas instancias, no solo facilitan el conocimiento de las familias, sino también su empoderamiento con el barrio, con el sector y una visión a largo plazo que permita su sustentabilidad técnica y social”, añadió el Director de Vivienda Definitiva.
Finalmente, Un Techo para Chile aspira a que a futuro todos los barrios desarrollados tengan un alto estándar técnico, sean ampliables, bien localizados y con altos niveles de participación. El objetivo es que los proyectos sean eficientes enérgicamente y se emplacen en comunas con mayor valor de suelo.
Fuente: Portal Inmobiliario