

Al respecto, el actor cuenta que esta faceta sexy es, para él, “súper incómoda, no es algo que me acomode, pero es parte del cuento y también el personaje tiene un conflicto interno con eso y se da cuenta que lo que está haciendo, que él dice que es por amor, topa mucho con sus convicciones y todo su cuento social”.
El protagonista de “Pobre rico”, a pesar de ser hoy uno de los galanes de recambio de la pantalla chica y tener varias admiradoras, confiesa que “no” se cree en absoluto el cuento de galán, añadiendo que “soy súper inseguro, no tengo demasiada seguridad sobre mi figura”.
