

Hace 10 años, específicamente el 2002, Jael Unger grabó la que sería su última teleserie, “El circo de las Montini”, de TVN, en donde tuvo una participación especial como la doctora a cargo de un enfermo con Sida. Es que quien diera vida a la mítica “Madrastra” decidió dejar las telenovelas porque, según ella misma cuenta, “estaba muy cansada, lleva muchos años haciéndolas y casi siempre en roles protagónicos”.
Unger agrega que “yo estaba buscando plenitud y una paz interna… y un día abro una revista y encuentro un anuncio del sistema Isha de un seminario”, destacando que “fue un amor a primera vista, cuando yo vi ese anuncio, dije `yo quiero estar ahí, qué ganas de ser parte de esos maestros´”.
Es así como la actriz comenzó a insertarse en el sistema Isha, el cual está diseñado para cultivar el amor incondicional hacia uno mismo y a todo como consecuencia de ello. Respecto a esto, Jael confiesa que “los resultados han sido mejor de lo que esperaba”.
Actualmente, la figura de telenovelas como “La trampa”, “La última cruz”, “Ámame” y “Estúpido cupido”, entre muchas otras, vive en Costa Azul, Uruguay, en el Centro Internacional Isha, aunque, como cada maestro, pasa la mitad del año enseñando el sistema, y ella tiene como país designado Chile.
De hecho, la ex actriz de Canal 13 y TVN ha llegado a enseñar en cárceles, en donde, según ella, “ves los cambios y son increíbles”.
Acerca de qué pasó con la actuación en su vida, Jael Unger confiesa que definitivamente “la actuación empezó a desaparecer, dejó de ser el foco de mi vida”.
¿Y no piensa volver? Ella responde que “no”, agregando que “este escenario está re bueno, es un escenario muy grande y muy bueno, porque estoy sacando como todas las máscaras que tuve que ponerme en mi vida, por mis personajes, para encontrarme a mí… y siempre encuentras más y más. Es un proceso infinito”.
En ese sentido, cuenta que recientemente la invitaron a participar en una teleserie, pero dijo que no, porque “esto es muy fuerte, muy verdadero, yo ya soy esto”, sintetizando que estos años siendo parte del sistema Isha “han sido maravillosos, porque era algo que yo andaba buscando y no sabía dónde estaba, y en Isha encontré todo y me encanta compartirlo con todo el mundo”.
