

Esta actriz ha estado vinculada más a la comedia –fue la “Mirnita” de “Los Venegas”- y a roles de mujer más sufrida o engañada en telenovelas como “Adrenalina”, “Rossabella”, “Mala conducta” y “Sin anestesia”, por lo que su papel en la exitosa apuesta diurna de la red estatal marca un gran cambio en su carrera televisiva.
Entre risas, Magdalena señala que “no habían pensado que podía ser una mala, pero yo sabía que podía ser muy mala”, agregando que “ahora todos están felices en mi casa, porque descargo toda la pesadez en el personaje… llego a mi casa encantadora”.
En relación a personificar a esta malvada mujer que destaca por su ambición, egoísmo y clasismo, Max-Neef confiesa que “me entretiene un montón, aunque a veces me da nervio, sobre todo la relación que tiene con la hija (María Gracia Omegna), ya que mira al yerno (César Sepúlveda) como con otros ojos”.
En ese sentido, la figura de “Dama y obrero” cuenta que una de las cosas que más le gusta de su papel es que tiene “sentimientos ambiguos… es una mala con ambivalencias y culpas, además que ella es como es por las cosas que le sucedieron en el pasado, su marido(Edgardo Bruna) la engañó con la nana (Josefina Velasco) y ella quedó embarazada incluso antes de que mi personaje quedara embarazada”, poniendo énfasis en que “es un personaje con muchos matices”.
¿Y qué viene para el futuro de “Engracia”? La actriz sólo adelanta que ella seguirá haciendo “muchas cosas terribles”.
