Protege los días: 09/05 - 21/07 - 02/10 - 14/12 - 25/02 Número de suerte: 10 Mes de cambio: octubre Carta del tarot: La rueda de la fortuna Está presente en la Tierra: de las 16:40 a las 17:00 Salmo: 103
El ángel: Este ángel le ayuda a elevar el alma a Dios, contemplar las cosas divinas y descubrir todos los misterios a través de la conciencia y la inteligencia.
Influencuia: Quien nace bajo esta influencia amará todas las ciencias y sentirá un interés especial en conocer las propiedades y atributos de los animales, vegetales y minerales. Será puro, creativo, conduciendo su vida con armonía, a través de la enorme luz de protección que hay en se corazón. Estudioso, aprenderá los caminos utilizando su aguzada intuición, entendiendo el orden divino en las estructuras humanas. Mago, gran sacerdote de las ciencias esotéricas, donde obtendrá prestigio y autoridad para administrar cursos o charlas.
Trabaja para encontrar la paz entre las personas. Sabe que cuando está pasando por una dificultad, esto no es más que un medio para tener acceso a la divinidad interna y externa. Tiene gustos simples; amante de la naturaleza, está siempre atento a los pequeños detalles como: romanticismo, pintura, música y perfumes. El encanto de su lado poético fluye de modo simples. Una carta o el dibujo de un simple corazón podría ser la manifestación sublime de su ángel guardián.
Tendrá muchas revelaciones, aprendiendo de forma iniciática sus lecturas espiritualizadas. Será el propio "Templo de los Misterios", su conciencia, su sacerdote, construyendo así, la realización de la verdad de Dios en la Tierra.
Profesionalmente: Podrá distinguirse en la medicina, en las investigaciones e inventos maravillosos para el beneficio de la sociedad. Tendrá aptitudes para las ciencias abstractas y para cualquier actividad relativa a las ciencias biológicas.
Ángel contrario: Domina la charlatanería y la magia negra. La persona nacida bajo la influencia de este ángel contrario, podrá abusar de la buena fe de las personas, prometiendo cosas extraordinarias que no podrá cumplir o utilizando objetos para convencer a los clientes de su magia. No conseguirá contener sus impulsos, ni satisfacer su sexualidad. Puede que no sea muy pulcro y que le guste vivir como un mendigo.