Autores de "broma" Carabineros da de baja a dos funcionarios por falso aviso de bomba en comisaría de Maipú Anoche el 133 recibió un llamado anónimo que informaba de una bomba en los estacionamientos de la Comisaría 52 de Rinconada de Maipú, hasta donde llegaron efectivos del GOPE para el proceso de rigor. Dos ahora ex uniformados confesaron haber puesto ahí el objeto, pero negaron ser los autores de la llamada.
SANTIAGO, noviembre 07.- Producto de su responsabilidad en el falso aviso de bomba reportado la noche del viernes, que informaba de un artefacto explosivo en una comisaría de la comuna de Maipú, Carabineros decidió dar de baja a los dos efectivos que fueron sindicados como autores de la "broma" calificada por la institución de "inaceptable".
En horas de la noche, el 133 recibió un llamado anónimo que informaba de una bomba en los estacionamientos de la Comisaría 52 de Rinconada de Maipú, hasta donde se trasladaron efectivos del GOPE para realizar el proceso de rigor.
Al llegar al lugar, los uniformados concluyeron que la caja encontrada en el lugar contenía una piedra con un cable amarrado a una pila, además de la leyenda "Bomba" en su parte superior, sin encontrar rastros de explosivos en el artefacto.
Tras el suceso, el teniente coronel Marcelo Cáceres, subprefecto de la zona occidente de Santiago, y ante los trascendidos de que había sido una broma realizada por dos efectivos, aseguró que no se podría descartar ninguna hipótesis, asegurando que iban a ser interrogados todos los funcionarios de la comisaría para esclarecer el acontecimiento y se abriría un sumario administrativo.
La investigación preeliminar arrojó que sí existía participación de funcionarios de la institución, que alertados por la presencia del GOPE confesaron los hechos al capitán de la unidad policial, y fueron informados de la sanción en su contra.
Los autores de la "broma" fueron identificados como el cabo II Roberto Villarroel Morales, con 13 años de servicio, y el carabinero Jorge Licanqueo Huanchacura, con tres años de servicio. Sin embargo, se estableció que aunque ellos pusieron en el estacionamiento el falso artefacto explosivo, el aviso al 133 fue realizado por un anónimo, desde un teléfono que no pertenece a ninguno de los dos ahora ex uniformados, quienes negaron ser los autores de la llamada.
La inusual broma fue sancionada con particular celeridad y de la firma más drástica dada además la gran cantidad de avisos de bomba falsos la última semana, la detonación de un artefacto en las cercanías del hotel Marriot que dejó un herido, y que Carabineros lanzó hace sólo dos días una campaña para el buen uso del teléfono de emergencias 133.
La institución no descartó tampoco que tras la baja se abra un nuevo proceso judicial a los ex uniformados, ya que los antecedentes están a disposición de la Fiscalía Militar.